Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- El claro edificio del museo
- Las arcadas de las antiguas Oficinas Gubernamentales
- La plaza abierta junto al río
La historia del lugar
Entre el río y el claro edificio del Museo de las Civilizaciones Asiáticas se alzaba antaño un gran árbol. A mediados de los años cincuenta, a la hora del almuerzo se reunían bajo él empleados de las oficinas vecinas. David Saul Marshall escogió a aquel público para sus primeros mítines: era un conocido abogado penalista, líder del partido Frente Laborista y partidario de un pronto autogobierno de Singapur.
Detrás del árbol se encontraban las Oficinas Gubernamentales: así llamaban al actual edificio del museo después de su inauguración en mil ochocientos sesenta y siete. Allí se alojaban la secretaría de la colonia, la tesorería, los departamentos de tierras y de sanidad, la administración de obras públicas, la oficina del fiscal general y la dirección de policía. El nombre Empress apareció más tarde. En mil novecientos siete, los miembros del consejo municipal dieron ese nombre a la plaza en memoria de Victoria, fallecida y también titular del título de emperatriz de India. Después, el nombre de la plaza pasó también al edificio.
Marshall escogió el árbol precisamente por la proximidad de aquellas oficinas. Pidió prestada a un amigo una pequeña furgoneta con altavoz, llegaba a la pausa del almuerzo y hablaba ante los administrativos que salían de las Oficinas Gubernamentales. Ellos trabajaban en la administración colonial, y Marshall les explicaba por qué el gobernador británico no debía disponer de la isla sin un control pleno por parte de representantes elegidos.
En las elecciones de mil novecientos cincuenta y cinco, el Frente Laborista obtuvo más escaños que cualquier otro partido. Marshall se convirtió en el primer ministro principal de Singapur, jefe del gabinete local bajo el gobernador británico. Sus facultades seguían siendo limitadas: los funcionarios británicos retenían las finanzas, los asuntos exteriores, la defensa y la seguridad interior, y el gobernador podía bloquear una ley aprobada. Al principio, ni siquiera encontraron un despacho separado para el nuevo ministro principal. Marshall amenazó con poner una mesa y una silla bajo aquel mismo árbol. Después de eso, le asignaron apresuradamente una habitación estrecha bajo la escalera del edificio vecino de la Asamblea Legislativa.
Siguió regresando a la plaza. El veintiuno de marzo de mil novecientos cincuenta y seis, Marshall pronunció aquí un discurso que exigía la «Merdeka malaya»: libertad y autogobierno. Antes de viajar a las negociaciones en Londres, clavó él mismo en el árbol un cartel que decía: «Singapur quiere Merdeka». Marshall aspiraba a un sistema en el que el gabinete elegido respondiera de los asuntos de la isla, y vinculó de antemano el resultado de las negociaciones a su cargo.
La parte británica accedió a transferir muchos poderes al gobierno local, pero exigió conservar el voto decisivo en el consejo encargado de la seguridad interior. Marshall se negó a aceptar esa condición. Las negociaciones terminaron sin acuerdo y, el siete de junio de mil novecientos cincuenta y seis, tras catorce meses al frente del gabinete, dimitió.
Su sucesor, Lim Yew Hock, continuó las negociaciones. Las delegaciones siguientes acordaron una nueva constitución y, en mil novecientos cincuenta y nueve, Singapur obtuvo el autogobierno interno. Para aquellas elecciones, los habitantes acudían a inscribirse en el edificio de Empress Place. Tras la proclamación de la república independiente, allí mismo se alojaron los registros de ciudadanía, nacimientos y defunciones, así como el departamento de inmigración.
El «viejo manzano» bajo el que hablaba Marshall probablemente no era un manzano. El apodo lo inventó un reportero de prensa; el propio Marshall llamaba al árbol tembusu, pero no se ha logrado determinar su especie a partir de las fotografías conservadas. En los años ochenta, el árbol desapareció. Entonces también abandonaron el edificio los últimos servicios estatales. En mil novecientos ochenta y nueve abrió aquí el Museo Empress Place y, desde dos mil tres, en los antiguos despachos gubernamentales se expone arte de China, del Sudeste Asiático, de Asia Meridional y de Asia Occidental. Del lugar desde el que hablaba Marshall se conserva el espacio abierto junto al río, ante las mismas arcadas de las Oficinas Gubernamentales; el árbol ya no está aquí.
Información práctica
El museo abre todos los días de 10:00—19:00, los viernes de 10:00—21:00; la entrada a las galerías termina 30 minutos antes del cierre. La parada en sí está pensada para contemplar el exterior y el paseo fluvial.
Comprobado: 1 de julio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.Desde el exterior, concéntrese en el contraste entre la pesada arquitectura administrativa y el río frente a ella. La carga de barco se encuentra en la exposición del museo; para verla necesitará otra visita.
