Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Casa número cinco
- Número de la casa en la fachada
- Escaparate de la planta baja
- Plantas superiores residenciales
La historia del lugar
El nombre Linzergasse servía de indicador de ruta. Por la Linzer Tor, situada al final de la calle, se salía de Salzburgo hacia el este, en dirección a Linz y Viena. El flujo de viajeros mantenía los talleres, las tiendas y las posadas de aquí. Muchas casas reunían un local comercial en la planta baja, vivienda y almacén en las plantas superiores.
En marzo de mil ochocientos noventa y dos, los esposos Rudolf Fürst y Elise Fürst compraron una de esas casas, en el número cinco. Comerciaban al por mayor con artículos de mercería, prendas de punto y suministros de costura, y vivían aquí con sus cuatro hijos. En diciembre murió Rudolf: tenía cuarenta años. Elise tuvo que mantener el negocio para sostener a la familia. Lo dirigió durante casi tres décadas, y después la tienda pasó a su hijo mayor, Arthur Fürst.
Durante la crisis económica mundial, la empresa estuvo al borde de la quiebra. Arthur llegó a un acuerdo con los acreedores, e Irene Fürst, su esposa, abrió en la planta baja un comercio minorista de artículos de cuero, perfumes y recuerdos. Mantuvieron tanto la tienda como la casa. Sobre el escaparate seguía figurando el nombre del fundador: «Rudolf Fürst».
En la noche del nueve al diez de noviembre de mil novecientos treinta y ocho comenzó en Salzburgo un pogromo contra los judíos. Un residente de la casa número ocho disparó con un fusil, desde el otro lado de la calle, contra la casa de los Fürst. La bala atravesó el cristal del escaparate y los bienes fueron saqueados. En una fotografía de archivo se ven el agujero de bala, la persiana protectora levantada y el apellido sobre la tienda.
Por la mañana, la Gestapo arrestó a Arthur. Lo enviaron al campo de concentración de Dachau. A los prisioneros judíos solo los liberaban después de que aceptaran partir de inmediato y la «arianización», como llamaban los nazis a la transferencia forzosa de propiedad judía a un nuevo dueño. El veinte de diciembre Arthur regresó del campo y, ya el veinticuatro de diciembre, él, Irene y sus dos hijas salieron de Salzburgo con maletas. En marzo de mil novecientos treinta y nueve, los funcionarios inscribieron la casa a nombre de otro propietario.
La familia logró conseguir plazas en un vapor y llegó a Estados Unidos. En Charleston, Irene se ganaba la vida como cocinera y dependienta; Arthur murió allí en mil novecientos cuarenta y siete. Dos años después, los herederos exigieron la devolución de la casa de Linzergasse. No les devolvieron el edificio y una parte de las reclamaciones se saldó mediante un acuerdo económico.
La casa número cinco sigue en su parcela original. La tienda con el letrero «Rudolf Fürst» ya no está aquí, y el edificio nunca fue devuelto a la familia.
Información práctica
La calle peatonal está accesible como espacio urbano; las tiendas, la farmacia, el cementerio y las subidas tienen horarios propios.
Comprobado: 26 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.Avance despacio por la parte peatonal accesible y observe no solo los escaparates, sino también las paredes y el pavimento; no se deben ocultar ni pisar los memoriales para hacer una fotografía.
