Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Konferenzsaal
- Salones de la Antigua Residencia
- Pasadizos elevados entre la residencia y la catedral
- Galería del órgano de la catedral
La historia del lugar
Dentro de la Antigua Residencia, los salones de corte seguían dos horarios distintos. Durante el día, el gobernante del Principado arzobispal de Salzburgo se reunía aquí con sus consejeros más cercanos, y por las noches recibía invitados, se sentaba a jugar a las cartas y escuchaba a su capilla. Para las celebraciones y las llegadas de personas importantes, se encargaban a los músicos nuevas composiciones, de modo que el servicio en la corte suponía un trabajo constante, no actuaciones esporádicas. El Konferenzsaal conservado y la galería de la catedral con su órgano mantienen todavía juntos los asuntos de Estado y la música religiosa.
El nombre alemán «DomQuartier Salzburg» significa «Barrio de la Catedral». Así se llama el recorrido museístico que conduce desde los salones de gala de la Antigua Residencia, por los pasadizos elevados, hasta la catedral y luego a las colecciones de la Abadía de San Pedro. Este itinerario lo dispuso en el siglo diecisiete el príncipe-arzobispo Guidobald von Thun: el jefe de la Iglesia local y soberano de Salzburgo podía pasar directamente de sus aposentos residenciales y administrativos a las galerías de la catedral.
El veintiocho de febrero de mil setecientos sesenta y tres, en el Konferenzsaal de la residencia, actuaron por primera vez ante la corte de Salzburgo Wolfgang Mozart, de siete años, y su hermana Maria Anna Mozart, de once años: una clavecinista independiente con la que su hermano ya había dado conciertos en Múnich y Viena. La ocasión era el cumpleaños del príncipe-arzobispo Sigismund von Schrattenbach.
Detrás de aquella actuación había un sustento familiar. El padre de los niños, el violinista de corte Leopold Mozart, llevaba veinte años al servicio aquí y, en la mañana de aquel mismo día, recibió el esperado ascenso a vice-maestro de capilla. Schrattenbach regaló a Wolfgang una moneda de oro de doce ducados y anotó el gasto en su libro a nombre del «pequeño Mozartele». Para el niño, era el primer concierto ante su propia corte; para el padre, la confirmación de que los talentos de sus hijos podían afianzar la posición de toda la familia.
El Konferenzsaal también recibía el nombre de Konferenzsaal. Durante el día, el príncipe-arzobispo discutía aquí los asuntos de Estado con los consejeros secretos, y por las noches recibía invitados, jugaba a las cartas y hacía música con la capilla de corte. A los músicos se les encargaban continuamente nuevas composiciones para la siguiente recepción, una onomástica o la visita de un huésped importante. Por eso Mozart regresó aquí ya como empleado: a los trece años fue nombrado tercer concertino sin sueldo y, a los dieciséis, le asignaron ciento cincuenta florines anuales. Tocaba y componía para la residencia, y para la catedral vecina escribía misas, letanías y vísperas.
Tras la muerte de Schrattenbach, el empleador de Mozart pasó a ser el príncipe-arzobispo Hieronymus von Colloredo. Exigía que los músicos de corte permanecieran en Salzburgo y que las composiciones religiosas fueran breves y festivas. Mozart quería escribir óperas y buscar encargos en grandes ciudades musicales. En mil setecientos setenta y siete renunció a su puesto y se marchó, pero no encontró empleo fijo ni en Múnich, ni en Mannheim, ni en París. Un año y medio después regresó con las manos vacías y aceptó el puesto de organista de corte y de la catedral, con un sueldo de cuatrocientos cincuenta florines: tres veces más que el anterior.
La ruptura definitiva ocurrió en Viena en mil setecientos ochenta y uno. Mozart se negó a regresar a Salzburgo y perdió su sueldo garantizado; desde entonces se ganó la vida dando clases, con sus propios conciertos y publicando música. Leopold siguió al servicio de la corte, y su hijo no volvió nunca aquí.
Tras la disolución del Principado arzobispal de Salzburgo en mil ochocientos tres, cerraron los pasadizos entre la residencia y la catedral. En mil novecientos catorce volvieron a unirlos en DomQuartier Salzburg. El actual recorrido museístico pasa por el Konferenzsaal conservado, donde Schrattenbach recompensó al «pequeño Mozartele», y después conduce a la galería del órgano de la catedral: a la segunda mitad de su servicio en Salzburgo.
Información práctica
Todos los días excepto los martes, 10:00-17:00; en julio y agosto, todos los días, 10:00-18:00; de diciembre al 6 de enero, todos los días, 10:00-17:00; última entrada una hora antes del cierre, cerrado el 24 de diciembre.
Comprobado: 27 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.Las salas de gala y la capilla forman parte de la visita al museo, para la que conviene reservar tiempo aparte. Si no entra, observe desde fuera los pasadizos que unen la residencia con el conjunto catedralicio.
