Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- canal de la Ciudad
- Piedra conmemorativa de color pardo rojizo
- Sombreros tallados
- Inscripción sobre el inicio del teatro letón
La historia del lugar
El parque se formó donde había campos de tiro y prados cerrados. A finales de los años veinte y comienzos de los treinta, el Estado y la ciudad cedieron la mayor parte de este territorio para uso público, y el arquitecto paisajista Andrejs Zeidaks lo transformó en un parque urbano. El gimnasio de madera desapareció, pero junto a la calle Krišjāņa Valdemāra permanece una piedra de color pardo rojizo con sombreros tallados.
Hoy se puede atravesar el parque desde cualquier lado, y el canal lo divide en dos mitades de acceso libre. En mil ochocientos sesenta y ocho solo se podía entrar aquí con un carné de socio. El emperador Alejandro II entregó a la Sociedad Alemana de Tiradores de Riga el terreno junto a las antiguas murallas de la ciudad. Sus miembros instalaron un campo de tiro, un gimnasio y un cerrado jardín de club. El antiguo nombre, Jardín de los Tiradores, se refería precisamente a aquella sociedad alemana, no a los tiradores letones del siglo veinte.
Por entonces, los ilustrados letones de Riga buscaban permiso para crear su propia sociedad. Una solicitud anterior había sido rechazada. La oportunidad surgió después de una mala cosecha y una hambruna en Estonia: la recaudación de ayuda para los damnificados permitió registrar una organización benéfica letona y celebrar actos públicos.
Uno de sus organizadores era Rihards Tomsons. Se ganaba la vida como contable en una fábrica química de Torņakalns, participó en la redacción de los estatutos de la futura Sociedad Letona de Riga y quería que los letones de la ciudad tuvieran conciertos, conferencias y representaciones permanentes. La nueva asociación necesitaba dinero y público. Tomsons alquiló el gimnasio en el Jardín de los Tiradores, reunió a aficionados y asumió la puesta en escena de la comedia El borracho Bertulis.
En junio de mil ochocientos sesenta y ocho, el salón estaba lleno. Fue la primera representación de Riga en lengua letona. El éxito dio a la organización benéfica temporal su propio público. En otoño aprobaron los estatutos de la permanente Sociedad Letona de Riga, y en diciembre apareció en ella una comisión teatral. La compañía de aficionados siguió actuando, y de ella nació el Teatro Letón de Riga.
El propio jardín siguió siendo territorio de club durante varias décadas más. A finales de los años veinte y comienzos de los treinta, el Estado y la ciudad cedieron la mayor parte para uso público, y el arquitecto paisajista Andrejs Zeidaks transformó los antiguos campos de tiro y prados cerrados en un parque urbano.
En mil ochocientos treinta y siete lo nombraron en honor de Atis Kronvalds, maestro y publicista que defendía el derecho de la lengua letona a ser lengua de la escuela, la literatura y la vida pública. Kronvalds creó para ella palabras que faltaban; entre ellas estaba «luga», obra de teatro.
El gimnasio de madera ya no existe. Junto a la calle Krišjāņa Valdemāra se alza una piedra de color pardo rojizo, con sombreros tallados y la inscripción: «Inicio del teatro letón. Turnhalle. Mil ochocientos sesenta y ocho». A su alrededor discurren los senderos del parque Kronvalda de acceso público.
Información práctica
Parque urbano abierto; compruebe por separado los servicios y eventos de temporada.
Comprobado: 26 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.La parada transcurre al aire libre. Busque un tramo tranquilo junto al canal; después de la lluvia, manténgase en los caminos firmes y no se acerque demasiado al resbaladizo borde del agua.
