Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- La torre Lukovka redonda
- Las troneras inferiores cegadas
- La bóveda de piedra del pasadizo secreto
- Los escalones hacia el manantial
La historia del lugar
La torre Lukovka se alza dentro del patio de la fortaleza. Para una torre defensiva, esta ubicación inusual procede del antiguo Izborsk: al principio señalaba el borde de la fortificación y, cuando los constructores ampliaron la fortaleza, trazaron la nueva muralla por fuera. Las troneras inferiores, ahora orientadas hacia el patio, fueron cegadas. A comienzos del siglo dieciséis excavaron bajo la torre un polvorín: «zelie» era como llamaban a la pólvora. Allí también guardaban mosquetes, mechas y plomo.
El pasadizo secreto de este lado de la fortaleza apareció después de un asedio durante el cual los defensores casi no tenían nada que defender sin agua.
En agosto de mil trescientos cuarenta y dos, el príncipe Yuri Vitóvtovich, aliado de Pskov, decidió capturar a un prisionero para conocer las fuerzas del enemigo. Tomó voluntarios entre los habitantes de Pskov y de Izborsk y salió al encuentro del ejército livonio. En el campo de Mekuzhitskoye, los exploradores se toparon con un gran ejército. Murieron sesenta hombres, y Yuri, con un pequeño destacamento, logró refugiarse en Izborsk.
Al día siguiente, el ejército livonio rodeó la fortaleza. Los sitiadores trajeron máquinas lanzapiedras, llamadas poroki en la crónica, y cortaron a los habitantes de Izborsk el acceso al agua. El asedio duró diez días. Tras las murallas resistían los restos del destacamento del príncipe y los habitantes de Izborsk, aunque el cronista afirma expresamente que ya no había agua en la ciudad.
Después, los sitiadores quemaron sus máquinas y provisiones y se marcharon. Nunca llegaron a saber en qué situación se encontraban los defensores. El cronista explicó la retirada por la ayuda de la Santísima Trinidad y de San Nicolás el Taumaturgo. No dice nada de una estratagema militar: solo se sabe que la gente de la fortaleza no se rindió y que el enemigo se fue sin saber que faltaba agua.
Después de aquel asedio, los habitantes de Pskov y de Izborsk abrieron bajo la muralla una bajada cubierta hasta el manantial. Este pasadizo no salvó a Yuri Vitóvtovich ni a sus hombres: todavía no existía entonces. La galería conservada fue consecuencia del asedio sufrido: unos cuarenta metros de escalones bajo una bóveda de piedra, un descenso de dieciséis metros y un pozo-manantial al pie de la ladera. En el siguiente asedio, se podía ir a buscar agua desde la fortaleza.
Información práctica
Dentro de la fortaleza de Izborsk; oriéntese por el horario de la fortaleza y por el acceso efectivo a las torres el día de la visita. Comprobado el 2026-06-24.
Comprobado: 24 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.No entre por su cuenta en un pasadizo cerrado o sin iluminación: el acceso a la galería puede estar restringido. En los escalones de piedra puede haber humedad y una superficie resbaladiza.
