Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Sala terrena
- Gruta artificial
- Estanque con isla
- Avenida principal
La historia del lugar
El Jardín de Wallenstein lleva el nombre de Albrecht von Wallenstein, un magnate bohemio que despejó una parte de Malá Strana para construir su residencia, pero llegó a disfrutar de ella menos de un año.
La fortuna de Wallenstein estaba vinculada a la guerra. Tras la derrota de la rebelión checa contra los Habsburgo, el emperador confiscó las tierras de los nobles vencidos, y Wallenstein compró muchas de esas propiedades en condiciones favorables. Después propuso al emperador Fernando II reunir, a sus propias expensas, un ejército entero. Sus haciendas y el crédito cubrieron los primeros gastos; más adelante, el mantenimiento de los regimientos se trasladó a los territorios ocupados en forma de contribuciones militares. El emperador obtuvo un ejército numeroso, y Wallenstein, el cargo de comandante en jefe y un título ducal.
En mil seiscientos veintitrés, Wallenstein comenzó a construir en Praga una casa acorde con esa posición. Para el palacio y el jardín unió los solares de veinticinco casas, siete jardines y una fábrica de ladrillos. Los habitantes de Malá Strana y los monjes del vecino monasterio agustino se opusieron a la ampliación de la finca, pero las construcciones fueron demolidas. Wallenstein aspiraba a una residencia capaz de rivalizar con el Castillo de Praga.
Se ocupaba personalmente del jardín. Por las cartas conservadas del escultor neerlandés Adriaen de Vries, al que había contratado, se sabe que el propietario enviaba sus propuestas y observaciones. Así surgieron dos partes geométricas del jardín, un estanque con una isla, una gruta artificial y una enorme sala terrena, una sala abierta que prolongaba las estancias habitables del palacio. Estaba destinada sobre todo a que el dueño y sus invitados permanecieran entre los frescos del palacio y, al mismo tiempo, vieran todo el jardín.
La decoración se terminó en mil seiscientos treinta. Ese mismo año, el emperador, cediendo a la presión de los príncipes, destituyó a Wallenstein del mando. Este obedeció y se marchó a sus posesiones. Dos años después, las derrotas militares obligaron a Fernando II a devolverlo al frente del ejército, pero la confianza anterior ya no existía. Wallenstein se negó a cumplir una orden directa y luego exigió a los comandantes de los regimientos una lealtad incondicional hacia él, sin mencionar su deber ante el emperador. Fernando interpretó esto como una traición y anunció la destitución del comandante en jefe. Los regimientos abandonaron a Wallenstein. En febrero de mil seiscientos treinta y cuatro huyó a Cheb —la actual Cheb—, donde lo mataron oficiales que permanecieron del lado del emperador. Los bienes del fallecido fueron confiscados.
Más tarde, el pariente lejano Maximilian von Wallenstein recompró el palacio de Praga por un precio simbólico, y la familia poseyó el conjunto durante más de tres siglos. Hoy el jardín forma parte del complejo del Senado checo, y en la sala terrena se celebran conciertos y representaciones. Su avenida principal sigue atravesando los solares de veinticinco casas desaparecidas y siete jardines separados que Albrecht von Wallenstein ordenó unir en uno solo.
Información práctica
De temporada desde el 1 de abril; normalmente, días laborables 7:00–19:00, fines de semana y festivos 9:00–19:00; los días de puertas abiertas pueden variar.
Comprobado: 28 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.El jardín es estacional y puede cerrarse para celebrar eventos. No alimente ni persiga a las aves; observe las esculturas y la gruta desde los caminos.
