Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Arcos de piedra
- El nombre sobre la entrada
- Barricas de madera
- Cuba antigua
La historia del lugar
En las bodegas de la antigua casa comercial se conserva una espaciosa cuba de madera fabricada en mil ochocientos ochenta y tres. Está entre las barricas y sigue siendo la más antigua de las cubas de estas bodegas. La compañía cuenta que el padre de Maria Henriqueta Leite Guedes entregó esta cuba como dote para su esposo, Gustav Adolph Burmester. A comienzos del siglo veintiuno, la empresa pasó a otros propietarios, y el apellido Burmester permaneció sobre la entrada.
Tras los arcos de piedra de Burmester no se prensa la uva. El vino de Oporto se elabora río arriba en el Duero, después se transporta a Gaia y se deja madurar en grandes cubas y barricas. La madera vieja deja pasar poco a poco el oxígeno, pero apenas transmite al vino el sabor de la madera nueva. La cercanía del puerto facilitaba la expedición de la mercancía, y el clima local era adecuado para una larga crianza. Hoy todavía se guarda vino aquí; parte de las bodegas está abierta para visitas y catas.
El apellido sobre la entrada pertenece a unos comerciantes. En mil setecientos cincuenta, Henry Burmester y John Nash empezaron a enviar vino de Oporto desde Gaia a Gran Bretaña y a otros países de Europa. El comprador al otro lado del mar no veía ni el viñedo ni el contenido de cada barrica. Para él, la calidad estaba respaldada por el nombre de la casa comercial.
Para mil ochocientos treinta y cuatro, la empresa familiar se había endeudado. Entonces llegó desde Hamburgo Johann Wilhelm Burmester, pariente de veinticuatro años del fundador. Trabajaba para la firma como empleado y vivía de un sueldo; no tenía participación en la empresa. Con el tiempo, Johann pasó a ser gerente y luego compró la compañía junto con sus derechos y obligaciones. Asumió tanto la mercancía que podía venderse como las deudas de las que debía responder.
Johann incorporó al negocio a sus hijos y, para mil ochocientos ochenta, dio a la firma su nombre completo: «Johann Wilhelm Burmester y Compañía». Después adquirió una fábrica de botellas y dos barcos para transportar vino de Oporto. Ahora una sola familia podía criar el vino, embotellarlo y entregarlo al comprador. El apellido de la botella dependía de menos decisiones ajenas.
En mil ochocientos ochenta y cinco, Johann observaba un fuerte oleaje frente a la playa de Cadouços, en la desembocadura del Duero. Una ola lo arrastró al agua; murió. La gestión pasó a sus hijos Gustav Adolph y Otto, a quienes su padre había introducido previamente en el negocio. Conservaron las bodegas y guiaron la firma durante las décadas siguientes.
Dentro hay una gran cuba de madera de mil ochocientos ochenta y tres, la más antigua del actual conjunto de bodegas. Según una tradición que cuenta la propia compañía, el padre de Maria Henriqueta Leite Guedes la regaló como dote al marido de Maria Henriqueta Leite Guedes, Gustav Adolph Burmester. Dos años después, Gustav tuvo que continuar el negocio de su padre fallecido. La familia vendió la compañía solo a comienzos del siglo veintiuno; sobre la entrada arqueada permaneció el apellido Burmester y, en la bodega, la cuba de boda, más antigua que el último propietario de la familia.
Información práctica
Todos los días 10:00-13:00 y 14:00-19:00; última visita guiada a las 18:15. Consulte el sitio web oficial antes de reservar.
Comprobado: 25 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.Para visitar las bodegas y hacer una cata se requiere una visita guiada independiente; la posibilidad de entrar no está garantizada por el paseo en sí. Desde fuera se aprecia bien la cercanía de la casa al puente y al agua.
