Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Puente Temmabashi
- Embarcadero de Hachikenya
- Tramo de río entre el puente y el embarcadero
La historia del lugar
En mil setecientos treinta y ocho, los barqueros que transportaban mercancías por el río Yodo exigieron que se aboliera una tasa especialmente vejatoria. Sus embarcaciones llegaban hasta el Puente Temmabashi, pero a los transportistas les quedaban menos de cien ken, unos ciento ochenta metros. Muy cerca estaba el embarcadero de Hachikenya, donde los dueños de almacenes y posadas esperaban las mercancías. Sin embargo, no podían recorrer aquellos últimos metros en su propia barca.
El Puente Temmabashi unía la ciudad con el distrito de Tenma, en la ribera norte, y servía de límite de las aguas fluviales de la ciudad. Allí detenían las embarcaciones llegadas por el Yodo, trasladaban los fardos y barriles a las barcas del gremio urbano, y sus hombres llevaban después las mercancías a Hachikenya. Por aquel corto transporte cobraban una tasa aparte: el ko-mawari-chin, el pequeño flete.
Los miembros del gremio de uwani-bune y cha-bune vivían precisamente de esos encargos. En una barca grande cabían hasta veinte koku de carga y trabajaban dos barqueros; en una menor, prevista para diez koku, bastaba uno. Los canales urbanos les estaban reservados: no dejaban pasar a las embarcaciones fluviales ajenas más allá del Puente Temmabashi o del vecino Kyōbashi. A comienzos del siglo diecisiete, bajo la supervisión del magistrado municipal, había registradas unas dos mil seiscientas de esas barcas. El trasbordo obligatorio sustentaba a todo un sector.
Los transportistas del Yodo presentaron una queja ante el magistrado municipal, un funcionario que gobernaba Osaka y resolvía disputas comerciales. Ya habían llevado las mercancías por el río y querían terminar el viaje ellos mismos; entregar la carga a sus competidores junto al embarcadero y pagar por los últimos cien ken les parecía injusto. El magistrado rechazó la queja y mantuvo el antiguo sistema. Los barqueros forasteros perdieron el último tramo y sus ganancias, mientras que el gremio urbano conservó el derecho exclusivo de entrega.
El Puente Temmabashi de madera se alzaba un poco al este del puente actual. En la ribera sur vuelve a funcionar el embarcadero de Hachikenya, aunque ahora llegan a él embarcaciones de recreo. Entre el embarcadero y el puente se encuentra aquel mismo tramo corto por el que los barqueros acudieron a los tribunales hace casi tres siglos y, aun así, pagaron.
Información práctica
Elija un lugar donde no le molesten el flujo de peatones ni el ruido del tráfico. Mantenga la precaución habitual junto al borde del agua, especialmente con tiempo lluvioso o ventoso.
