Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Quiosco central
- Senderos radiales
- Arcadas de los portales comerciales
La historia del lugar
El quiosco en el centro de la plaza reúne los senderos que parten de él, mientras que las arcadas se extienden por sus bordes. A finales del siglo diecinueve, la plaza se llamaba Plaza de Armas, y en la víspera de la vigilia navideña funcionaba aquí un mercado para la cena de vigilia. Los vendedores traían verduras de los cercanos barrios de huertas, de los que después casi no quedó nada: la urbanización ocupó su lugar.
Los senderos parten del quiosco central y, en los bordes, se alzan portales comerciales. Oficialmente es la Plaza de la Constitución, aunque en Oaxaca suele llamarse Zócalo de Oaxaca. Los urbanistas de la ciudad le asignaron este lugar en el año mil quinientos veintinueve: desde aquí trazaron una cuadrícula rectangular de calles y situaron cerca el gobierno municipal y la Catedral Metropolitana de Oaxaca. Por eso se acudía a la plaza tanto para resolver asuntos como para hacer compras.
A finales del siglo diecinueve se llamaba Plaza de Armas, la Plaza de las Armas. El veintitrés de diciembre se celebraba aquí un mercado antes de la vigilia navideña. Los católicos se abstuvieron de comer carne ese día, y los habitantes compraban pescado seco, lechuga, cebolla, col y rábanos para la cena de vigilia.
Las verduras las traían los habitantes de La Trinidad de las Huertas y La Consolación, barrios de huertas cerca del centro. La cosecha les proporcionaba ingresos, y varios puestos vecinos competían a la vez por cada comprador en la plaza. Los hortelanos empezaron a hacer cortes en los rábanos y a usar sus raíces irregulares como cuerpos, cabezas y extremidades de pequeñas figuras. Tallaban para obtener ganancias: la mercancía decorada hacía que la gente se demorara junto al puesto.
Francisco Vasconcelos Flores, presidente del consejo municipal, decidió premiar a los hortelanos más hábiles. Según la cronología municipal aceptada, el primer concurso se celebró aquí el veintitrés de diciembre de mil ochocientos noventa y siete; el reglamento del concurso y el acta de entrega de premios más antiguos que se conservan en el archivo municipal datan del año siguiente. Los participantes expusieron escenas hechas de rábanos, los jueces eligieron a los ganadores y la competencia empezó a repetirse.
Durante el siglo transcurrido, las huertas de La Trinidad de las Huertas y La Consolación casi desaparecieron bajo la urbanización. Ahora se cultivan raíces especiales, largas y redondas, para el concurso en un terreno de El Tequio, y los participantes reciben la cosecha justo antes de la exposición. Con rábanos componen bailarines, animales, escenas navideñas y aldeas enteras.
Cada veintitrés de diciembre vuelven a instalarse filas de puestos alrededor del quiosco. Ya no contienen provisiones para la cena, sino obras de la «Noche de Rábanos». El recorrido sigue siendo el mismo: los espectadores rodean el Zócalo de Oaxaca donde los compradores elegían antaño verduras de los hortelanos.
Información práctica
Plaza pública al aire libre. El acceso es libre, pero las ferias, manifestaciones, servicios de seguridad y obras municipales pueden modificar los pasos sin aviso turístico.
Comprobado: 29 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.Escuche apartado de los músicos, vendedores y reuniones; la plaza sigue siendo un espacio público en uso, no un tranquilo patio de museo.
