Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Ocho puestos de venta
- Fuente con copa de bronce
- Pavimento de piedra verde
- Amplias escaleras
La historia del lugar
La pendiente junto a la Basílica de la Soledad estuvo ocupada en otro tiempo por la abierta Plazuela de la Soledad. Funcionarios municipales la transformaron en un jardín público: construyeron amplias escaleras e instalaron en medio una fuente con una copa de bronce. Más tarde, constructores colocaron piedra verde y conectaron aquí los servicios para el comercio. En el mapa de la ciudad, el jardín lleva el nombre de Sócrates, aunque los habitantes de la ciudad suelen llamar a este lugar Nieves de la Soledad.
Ocho puestos del jardín venden nieve oaxaqueña, un postre de mezcla láctea o de fruta que se congela sin máquina. El recipiente de acero se coloca en una barrica de madera con hielo y sal, y se gira a mano. Los vendedores subrayan que, si la mezcla la enfría un mecanismo, ya será helado. Aquí importan tanto la receta como la forma de trabajar.
Amalia Carmen Velasco Armengol, una de las vendedoras de aquí, continúa el oficio de su familia. En mil novecientos treinta y dos, su madre, Consuelo Armengol Hernández, y sus parientes salían al Zócalo con dos o tres recipientes. No tenían puesto: colocaban las garrafas directamente en el suelo, y Consuelo llevaba cinco copas de vidrio en cada mano. Las ventas mantenían a la familia, por lo que tres años después instalaron los primeros puestos permanentes junto a la catedral. Más tarde, funcionarios municipales trasladaron a cinco vendedores a la Alameda de León.
En mil novecientos setenta y nueve, el papa Juan Pablo II llegó a Oaxaca. Retiraron los puestos de la Alameda, inicialmente durante la visita. Los vendedores volvieron, pero el alcalde de entonces, Jesús Martínez Álvarez, procuraba liberar el jardín del comercio. Les propuso varios emplazamientos nuevos: el Mercado Benito Juárez Maza, el Jardín Labastida o el espacio frente a la Basílica de la Soledad. Los ocho puestos acabaron aquí.
Dos años después, constructores municipales colocaron un nuevo pavimento de piedra verde, conectaron los servicios y acondicionaron los lugares para la venta. El traslado temporal recibió infraestructura permanente. Amalia transmitió las técnicas familiares a sus hijos, y el número de negocios de nieve que trabajan aquí siguió siendo el mismo: ocho.
La fuente de piedra en medio de los puestos apareció un siglo antes de esta reforma. En mil ochocientos ochenta y uno, funcionarios municipales transformaron la antigua Plazuela de la Soledad —la plaza junto al templo de la Soledad— en un jardín público. En la pendiente empinada construyeron amplias escaleras y, en el centro, instalaron una fuente con una copa de bronce.
El nombre «Sócrates» está relacionado con la misma transformación del espacio urbano. A finales del siglo diecinueve, los funcionarios sustituían los nombres religiosos de los jardines por otros laicos: en el mapa de Oaxaca aparecieron juntos Homero, Platón, Virgilio, Nezahualcóyotl y Sócrates, el filósofo ateniense elegido como uno de los modelos del saber cívico. No existe ninguna historia local sobre una estancia de Sócrates aquí.
El nombre oficial se ha mantenido en el mapa, pero los habitantes de la ciudad suelen decir «Nieves de la Soledad»: nieve junto a la Basílica de la Soledad. En el centro permanece la copa de bronce de mil ochocientos ochenta y uno, y a su alrededor se alzan ocho puestos trasladados aquí en mil novecientos setenta y nueve.
Información práctica
El jardín está abierto las veinticuatro horas; los puestos de helados suelen funcionar desde el mediodía hasta la tarde, y el horario depende de la temporada.
Comprobado: 19 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.Pregunte qué sabores se han preparado en garrafa y qué ingredientes contienen, especialmente si tiene alergias. No todos los puestos usan el método manual, y las combinaciones de temporada pueden cambiar.
