Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Cercas de malla alrededor de árboles jóvenes
- Shii y kashi jóvenes
- Nankin-haze con marcas para su retirada
La historia del lugar
En el límite entre el parque urbano y Kasugayama, las cercas de malla rodean jóvenes shii y kashi, y en los troncos vecinos se distinguen marcas para su retirada. Aquí protegen al mismo tiempo de los ciervos unos árboles jóvenes y eliminan otros antes de que se establezcan. Los trabajadores de la prefectura y las asociaciones de conservación de la naturaleza recorren regularmente esta estrecha franja, comprobando los nuevos brotes y manteniendo el límite entre el parque y el bosque.
Tras este borde comienza un bosque que las personas protegen desde hace doce siglos. En el año ochocientos cuarenta y uno, el emperador Ninmyō prohibió talar árboles y cazar en el monte Kasuga: se lo consideraba territorio sagrado del Santuario Kasuga. La palabra «primigenio» se refiere al antiguo tipo de bosque perennifolio de hoja ancha que se conserva aquí. Las tormentas derribaban árboles, los incendios dejaban claros y las personas trazaban caminos y hacían plantaciones. Pero, generación tras generación, no se extrajo madera de aquí, como sí se hacía en las montañas cercanas.
Una de las plantaciones humanas llegó con el tiempo hasta este límite. En el año mil novecientos veinticinco, Sakata Shizuo, jefe del departamento de parques de la prefectura y responsable de la mejora del parque de Nara, regresó de Nagasaki con semillas del árbol del sebo chino. En Japón lo llaman nankin-haze. Sakata necesitaba un árbol ornamental capaz de crecer en espacios abiertos y de dar un intenso color otoñal.
Primero cultivó plantones en el parque. Hacia el año mil novecientos veintinueve los plantaron en una nueva zona de Kasugano, y la plantación gustó al público. Cinco años después, trasladaron varias decenas de árboles a la carretera que va desde la entrada del parque hacia el museo. El experimento profesional de Sakata tuvo éxito: el nankin-haze se convirtió en una parte destacada del Nara otoñal.
La continuación del experimento tuvo lugar ya sin jardineros. Las aves dispersaban las semillas, y los ciervos casi no comían los jóvenes nankin-haze, mientras devoraban cerca los brotes de robles locales, shii y kashi. Tras el tifón del año mil novecientos sesenta y uno y el incendio forestal del año mil novecientos setenta y ocho, aparecieron claros iluminados en el dosel. El árbol, amante de la luz, los ocupó rápidamente y empezó a avanzar desde el parque cuidado hacia el bosque protegido.
Ahora, empleados de la prefectura y miembros de asociaciones de conservación de la naturaleza retiran nankin-haze, vigilan sus nuevos brotes y colocan cercas de malla alrededor de los jóvenes árboles locales para que los ciervos no lleguen hasta ellos. En el mismo borde convergen ambas partes de esta labor: tras la cerca crecen shii y kashi, y los árboles marcados para su retirada proceden de las semillas que Sakata llevó a Nara hace cien años.
Información práctica
El borde del bosque y los accesos señalizados son accesibles sin entrada; recórrelos solo durante las horas de luz y sin salir de los caminos.
Comprobado: 24 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.No cruce los límites cerrados ni busque senderos no oficiales: la prohibición de acceso constituye el sentido de esta parada. Para regresar, deje suficiente tiempo de luz.
