Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- La línea recta de las fachadas de la calle
- Castel Capuano al final de la calle
- La puerta del antiguo castillo
La historia del lugar
La larga calle recta entre las fachadas conduce a la puerta de la antigua fortaleza. Tras ella, las estancias se transformaron en salas para jueces y acusados, y los sótanos se destinaron a los presos. Aquí se examinaban litigios privados, acusaciones por delitos y disputas sobre impuestos, moneda y medidas; uno de los colegios admitía las reclamaciones de quienes eran privados de su vivienda, así como causas de viudas y tutores. A finales del siglo pasado, los jueces comenzaron a trasladarse, y en las salas liberadas se instaló el Archivo de Estado de Nápoles, con causas del siglo veinte.
Los griegos trazaron aquí la calle principal de Neápolis de oeste a este ya en el siglo quinto antes de nuestra era. El nombre actual apareció aproximadamente dos mil años después. Las instituciones judiciales no se encontraban a lo largo de toda Via dei Tribunali: fueron reunidas en Castel Capuano, el castillo que remata esta recta. Eran varias, por eso el nombre conservó el plural: la calle de los Tribunales.
En el año mil quinientos treinta y cinco, el emperador Carlos V regaló Castel Capuano a Filippo di Lannoy, príncipe de Sulmona y militar al servicio del emperador. En el castillo celebraron su boda; el nuevo propietario tuvo tiempo de reformar y decorar la residencia. La recompensa duró dos años.
En el año mil quinientos treinta y siete, el virrey español Pedro de Toledo decidió reunir bajo un mismo techo los tribunales dispersos de Nápoles. En Castel Capuano ya se reunían algunos funcionarios financieros y judiciales, y la antigua fortaleza se alzaba junto a las puertas de la ciudad, al final de la antigua vía principal. Pedro confiscó a Lannoy el regalo imperial y ordenó adaptar el castillo para jueces, acusados y presos.
Los arquitectos que contrató eliminaron parte de las fortificaciones militares, redistribuyeron los espacios interiores y destinaron los sótanos a prisiones. Trasladaron al castillo cinco instituciones: allí se examinaban causas civiles y penales, apelaciones, litigios fiscales, cuestiones de moneda y medidas, y reclamaciones por pequeños daños materiales. Uno de los colegios admitía causas de viudas, tutores de menores y personas desalojadas de sus viviendas; allí llegaban también apelaciones penales procedentes de las provincias del Reino de Nápoles. Una persona recorría esta calle arriesgando su casa, sus bienes o su libertad, y los cinco caminos conducían a una misma puerta.
Desde mediados del siglo dieciséis, los nombres anteriores fueron cediendo gradualmente el paso a Via dei Tribunali. Los jueces permanecieron en Castel Capuano durante más de cuatro siglos. El traslado de las instituciones a un nuevo complejo comenzó en el año mil novecientos noventa y cinco y se fue completando por etapas. El castillo sigue cerrando la calle, y parte de sus espacios está ocupada ahora por el Archivo de Estado de Nápoles: allí se conservan causas civiles y penales ya del siglo veinte.
Información práctica
La calle está accesible permanentemente; las iglesias, tiendas y establecimientos individuales funcionan de forma independiente.
Comprobado: sin fecha. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.Caravaggio y el cementerio subterráneo solo se ven con una entrada aparte; sin ella, escuche el relato desde la calle.
