Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Cuatro parcelas de césped
- Estanque circular
- Chorro de la fuente
- Estatuas de mármol
La historia del lugar
El Gran Parterre es un jardín rectangular y llano, situado justo detrás de la fachada occidental del palacio. Cuatro parcelas de césped están bordeadas de flores; en el centro hay un estanque circular con una fuente, y en los extremos se alzan dioses de mármol. Se llamaba parterre a una composición regular y baja, junto al propio edificio, pensada ante todo para contemplarse desde la escalera del palacio y desde las ventanas superiores. Por eso los árboles no ocultan aquí la línea recta que va desde el cuerpo central hasta el canal y la Gran Cascada.
A comienzos del siglo diecinueve, el elector bávaro Maximiliano IV José de Baviera decidió transformar el parque según la moda inglesa. El jardinero de corte Friedrich Ludwig von Sckell quería sustituir las avenidas rectas y las zonas recortadas por praderas, caminos sinuosos y estanques de orillas irregulares. Pero en mil ochocientos uno el elector ordenó conservar el centro regular del jardín. Sckell simplificó los complicados parterres de flores ornamentales hasta convertirlos en grandes céspedes con bordes florales, manteniendo las dimensiones del parterre. Por ello, junto al palacio permaneció una geometría estricta, aunque más allá comienzan las praderas paisajísticas creadas por el mismo jardinero.
Maximiliano José también decidió rehacer la fuente central. Las bombas de madera de mil setecientos sesenta y siete requerían torres de agua y chirriaban tanto que ya los cortesanos del siglo dieciocho se quejaban del ruido. El elector necesitaba un chorro más potente y, en mil ochocientos dos, encargó el trabajo a Joseph von Baader, director de minería y maquinaria de Baviera, que había publicado su propia teoría de las bombas.
Al año siguiente, Baader instaló dos máquinas de hierro fundido en el Grünes Pumpenhaus. El agua de un canal lateral hace girar las ruedas; estas mueven los balancines y diez pistones. Baader colocó depósitos de aire comprimido entre las bombas y la tubería: igualan la presión, por lo que el chorro no pulsa con cada carrera del pistón. Las máquinas no necesitan electricidad; las impulsa el desnivel del agua en los canales. En uno de los conjuntos se conserva una inscripción en la que Baader figura como inventor e indica que construyó la máquina por orden del elector.
En mil ochocientos cinco, Napoleón vio este chorro. El emperador francés planeaba devolver Versalles, vacío desde la revolución, al grupo de sus residencias y buscaba una forma de volver a abastecer de agua sus fuentes. La instalación de Nymphenburg le impresionó tanto que al año siguiente llamó a Baader a París y encargó un sistema parecido para Versalles. El ingeniero preparó el proyecto, pero no se llegó a construir.
El encargo de Versalles quedó sobre el papel. En Nymphenburg, los dos conjuntos de bombas de mil ochocientos tres siguen llevando agua al estanque circular. Las máquinas se encuentran en el interior del parque, y sobre el Gran Parterre se ve el chorro que elevan.
Información práctica
Parque: las puertas principales están abiertas en enero–marzo, noviembre y diciembre de 6:00–18:00; en abril y octubre de 6:00–20:00; en mayo–septiembre de 6:00–21:30. Las demás puertas cierran media hora antes. En 2026, la fuente del Gran Parterre no funciona debido a la reparación de la rueda hidráulica en el Grünes Pumpenhaus.
Comprobado: 29 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.Primero mire desde el palacio a lo largo del centro; después desplácese un poco hacia un lado para advertir el paso de la simetría del parterre a las arboledas y orillas libres. El funcionamiento de la fuente no es necesario para comprender la composición.
