Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Canal recto
- Avenidas de tilos
- Gran estanque
- Fuente de Hubertus
La historia del lugar
El canal se extiende como una franja de agua recta entre avenidas de tilos: alcanza veinticinco metros de ancho y un kilómetro y medio de largo. Una esclusa conectaba esta agua con el estanque del palacio, y los cortesanos llegaban aquí en barcas y góndolas. Junto a la Fuente de Hubertus, el agua llega al gran estanque, luego pasa a un pozo de infiltración y se filtra en el terreno. Más allá de las avenidas se conservan algunas casas que recuerdan un proyecto más amplio alrededor del palacio.
En mil setecientos veintiocho, el elector bávaro Carlos Alberto de Baviera (Carlos VII) mandó excavar desde el palacio un canal recto en dirección a Múnich. Se llamaba elector a un gobernante hereditario cuyo voto se tenía en cuenta al elegir al emperador. Su padre, Maximiliano II Manuel de Baviera, ya había llevado hasta Nymphenburg agua del río Würm. Carlos Alberto de Baviera (Carlos VII) prolongó la línea de agua hacia el este para la ciudad que planeaba construir alrededor de su residencia de recreo.
La nueva ciudad debía llamarse Karlstadt, «ciudad de Carlos». El canal, de veinticinco metros de ancho y un kilómetro y medio de largo, señalaba su centro. A ambos lados plantaron avenidas de tilos. Cerca se preveían casas de dos plantas para los servidores de la corte, talleres de artistas y artesanos, manufacturas y tabernas. El palacio y el Schlossrondell semicircular situado ante él se convertían en el centro del que partían las calles.
El tramo terminado se conectó mediante una esclusa con el estanque del palacio. Por él navegaban embarcaciones de la corte y góndolas venecianas; en la orilla se conserva una representación de uno de esos paseos de finales del siglo dieciocho. Carlos Alberto de Baviera (Carlos VII) esperaba prolongar la vía navegable hasta Múnich. Entonces se habría podido llegar al palacio por agua y Karlstadt habría obtenido conexión con la ciudad vieja.
Pero el elector aspiraba también a la corona imperial. Tras la muerte del emperador Habsburgo, entró en la lucha por la herencia de su casa y, con el apoyo de Francia y Prusia, logró ser elegido. En mil setecientos cuarenta y dos coronaron a Carlos Alberto de Baviera (Carlos VII) en Fráncfort como emperador Carlos VII. Al mismo tiempo, las tropas austríacas ocuparon Baviera y Múnich. El nuevo emperador obtuvo el título, pero durante mucho tiempo perdió la posibilidad de regresar a su propia capital. La guerra detuvo la construcción de Karlstadt y la prolongación del canal.
Carlos regresó a Múnich solo en el otoño de mil setecientos cuarenta y cuatro y murió el invierno siguiente. Su hijo de diecisiete años, Maximiliano III José de Baviera, heredó un país ocupado por tropas y una deuda de unos cuarenta millones de florines. Tres meses después hizo la paz, renunció a las pretensiones de su padre y comenzó a saldar las deudas. Ya no se destinaron fondos a la ciudad junto a Nymphenburg.
De Karlstadt quedaron el canal, dos avenidas rectas y algunas casas junto al palacio. Junto a la actual Fuente de Hubertus, el agua sigue terminando su recorrido en el gran estanque y pasa por un pozo de infiltración al terreno. Aquí nunca excavaron la prolongación hasta Múnich.
Información práctica
El tramo del canal que va de la ciudad al palacio es un espacio urbano abierto sin control de entradas. En invierno, solo se puede salir al hielo cuando este tiene grosor suficiente y según las señales del lugar; no considere el patinaje una parte garantizada de la ruta.
Comprobado: 29 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.Elija un punto junto a la orilla desde el que el palacio se vea en el centro del canal. Las embarcaciones y las actividades invernales dependen de la temporada; no salga al hielo sin confirmación oficial de su seguridad.
