Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- La casa principal sobre el malecón
- Dos alas laterales
- El balcón del lado del río
- Las placas en los pilares de la verja
La historia del lugar
En los pilares de la entrada todavía se leen el número de la casa y el apellido del antiguo propietario. Detrás se alza la casa principal, con dos alas laterales, elevada sobre el malecón Sofiyskaya; el balcón mira al Kremlin de Moscú al otro lado del río. Los salones principales, el salón de baile y la galería de cuadros forman ahora parte de una residencia diplomática.
Pável Kharitonenko se instaló en el malecón Sofiyskaya gracias al azúcar. Heredó siete fábricas de azúcar y una refinería, y dirigía la casa comercial de la familia. Su padre, Iván Kharitonenko, adquirió esta propiedad para la oficina y el almacén de Moscú. Pável se trasladó definitivamente a Moscú y decidió que el heredero de una fortuna así necesitaba una casa acorde con su nueva posición.
La parcela resultaba práctica para los negocios: el almacén de la empresa estaba cerca. También tenía otra ventaja: desde el balcón se veía el Kremlin de Moscú al otro lado del río. En mil ochocientos noventa y uno, Kharitonenko encargó a Vasili Zaleski la construcción de la casa principal y dos alas laterales, y a Fiódor Shejtel la decoración de los salones principales. Dos años después terminaron la construcción. En un panel de madera junto a la escalera interior tallaron la fecha: mil ochocientos noventa y tres.
Kharitonenko coleccionaba pintura rusa y europea, además de iconos antiguos. Para los cuadros habilitaron una galería separada junto al salón de baile. El propietario no aceptaba el arte más reciente y, entre los coleccionistas moscovitas, era considerado un hombre de gustos anticuados; sin embargo, invitaba a los mejores artistas. En mil novecientos uno, Valentín Serov posó aquí para él: un célebre retratista al que los clientes temían por su costumbre de pintar los rostros sin cortesía cortesana. Serov retrató a Kharitonenko con traje negro y una mirada grave y atenta. El retrato permaneció en la colección del propietario junto con pinturas de Kramskói, Repin, Súrikov y otros maestros.
Pável Kharitonenko murió en mil novecientos catorce. Su viuda, Vera Kharitonenko, siguió dirigiendo la empresa, pero después de la revolución la familia perdió la finca y abandonó el país. Por la casa comenzó una lucha de otro tipo. La Galería Tretiakov, museo de pintura rusa, y el Museo Rumiántsev, importante colección moscovita de libros y arte, querían abrir aquí una sucursal museística. Ya estaba todo preparado para ello: la sala de la galería, los salones principales y la colección en las paredes.
La casa fue ocupada por el Comisariado del Pueblo para Asuntos Exteriores, institución que gestionaba las relaciones del nuevo Estado con otros países. Los diplomáticos prometieron entregar más tarde la finca a la Galería Tretiakov, pero no lo hicieron. Para la familia Kharitonenko, la casa se perdió; los museos recibieron las pinturas, pero no el edificio. A mediados de los años veinte, la colección fue trasladada y repartida entre la Galería Tretiakov, el Museo de Bellas Artes, el Museo Ruso y el Museo del Hermitage. En mil novecientos treinta, el Comisariado del Pueblo para Asuntos Exteriores entregó a la Galería Tretiakov el retrato de Serov del propio propietario.
Un año después, la Embajada del Reino Unido se instaló en las habitaciones que habían quedado libres. Permaneció aquí casi setenta años y, después del traslado de los servicios de la embajada en mil novecientos, la finca se convirtió en la residencia del embajador del Reino Unido.
La sala de la galería de los Kharitonenko se ha conservado, pero ya no contiene sus cuadros. El retrato del propietario está en la Galería Tretiakov, los salones principales sirven como residencia diplomática y en los pilares de la verja permanecen las antiguas placas con el número de la casa y el apellido del propietario.
Información práctica
Visita desde el malecón Sofiyskaya, de acceso público; no se anuncia entrada pública a la finca.
Comprobado: 24 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.Es una residencia diplomática en funcionamiento: observe la casa solo desde el espacio de acceso público y no cuente con ver el interior
