Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- El balcón central
- La campana en el nicho
- Las figuras talladas de soporte
- Los rayos solares alrededor del nicho
La historia del lugar
Sobre el balcón central hay un nicho con rayos solares y dos figuras talladas con rasgos infantiles; tras la fachada funcionan instituciones federales. Antes de la conquista española, aquí se alzaban las Casas Nuevas de Moctezuma, gobernante de Tenochtitlan. Después, el solar pasó a la corona española, y en el edificio se instalaron el virrey, la Real Audiencia y las oficinas del erario. Tras la independencia, el antiguo Palacio Virreinal recibió el nombre de Palacio Nacional.
El quince de septiembre de mil ochocientos noventa y seis, una carroza ceremonial tirada por seis caballos avanzaba hacia el Palacio Nacional. Llevaba una campana retirada de la torre de la iglesia parroquial de la localidad de Dolores, que ahora se llama Dolores Hidalgo. El presidente Porfirio Díaz ordenó trasladar la campana a la capital y convertirla en parte de la ceremonia anual de independencia.
La campana fue fundida en mil setecientos sesenta y ocho y dedicada a san José. A primera hora de la mañana del dieciséis de septiembre de mil ochocientos diez, el sacerdote parroquial Miguel Hidalgo, que reunía a los habitantes para una insurrección contra el dominio español, ordenó que repicaran precisamente esa campana. La parroquia daba a Hidalgo posición y sustento; la rebelión le costó ambas cosas. El sacerdote fue capturado y ejecutado al año siguiente. La guerra que inició terminó con la independencia de México diez años después, y la campana permaneció en la torre de la iglesia de Dolores. Antes del traslado, su autenticidad se estableció a partir de los testimonios de los habitantes locales: no se ha conservado ningún documento escrito que indique cuál de las campanas de la iglesia sonó aquella mañana.
La dirección de la reliquia fue elegida por la función de este edificio. Antes de la conquista española, aquí se alzaban las Casas Nuevas de Moctezuma, gobernante de Tenochtitlan. Tras la caída de la ciudad, Hernán Cortés se apropió del solar y, en mil quinientos sesenta y dos, sus herederos vendieron la propiedad a la corona española. Aquí se instalaron el virrey, la Real Audiencia y las oficinas del erario. Después de la independencia, el antiguo Palacio Virreinal recibió el nombre de Palacio Nacional. Tras su fachada siguen funcionando instituciones federales, y el balcón central sirve para las principales ceremonias estatales.
La campana fue llevada bajo una escolta militar adornada con una corona de laurel y banderas. En el palacio, los soldados la izaron por encima del balcón central. Porfirio Díaz anunció que, a partir de entonces, la campana se haría sonar cada año en memoria del comienzo de la insurrección. Hacia las once de la noche, el presidente salió al balcón y la hizo sonar por primera vez sobre la plaza. El orden establecido entonces se ha conservado: la ceremonia comienza aquí la noche del quince de septiembre.
El nicho actual aún no existía aquel día. En mil novecientos veintiséis, cuando se añadía una tercera planta al palacio, la campana fue elevada más arriba. Para ella se dispuso un nicho con rayos solares y dos figuras talladas de soporte con rasgos de niños indígenas. El original reconocido como la Campana de Dolores cuelga sobre el balcón central del Palacio Nacional; desde mil novecientos sesenta, su copia se encuentra en la torre de la iglesia de Dolores.
Información práctica
La imagen principal de la parada se contempla desde la plaza. Considere la visita de los patios interiores, los murales y las salas conmemorativas como un programa aparte, con sus propias normas de acceso.
