Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Tres ochos dorados
- Columna de granito
- Globo de bronce
- Fachada de piedra de Trades Hall
La historia del lugar
El Trades Hall de piedra no creció de una vez: durante décadas se le añadieron oficinas, salas de reuniones y habitaciones para nuevos sindicatos. Los sindicatos siguen reuniéndose aquí, y en otros momentos los espacios acogen obras de teatro, exposiciones y espectáculos del festival de comedia. Ante la fachada se alza una columna de granito con un globo de bronce; sobre ella brillan tres ochos dorados. Dividen el día en trabajo, ocio y descanso, y el propio monumento fue trasladado aquí desde el Parlamento.
En mayo de mil ochocientos cincuenta y nueve, unas ochocientas personas se sentaron en este terreno ante largas mesas para tomar té. Después hubo música y discursos. Los reunidos inauguraban el Trades Hall de madera y un instituto literario: una sede común de los sindicatos, construida y pagada por los propios trabajadores. Antes de ello, los comités sindicales tenían que reunirse en hoteles y alquilar salas ocasionales.
El dinero y las personas para esta sede los reunió una victoria lograda tres años antes. Los constructores cualificados de Melbourne trabajaban entonces diez horas de lunes a viernes y otras ocho horas el sábado. Su salario se calculaba por jornada. En las grandes obras, un cantero podía cobrar quince chelines; algunos contratistas aceptaban reducir el turno solo si el pago bajaba a trece. Los trabajadores exigían conservar el salario diario: de otro modo, las dos horas libres tendrían que pagarse a costa de la familia.
El veintiuno de abril de mil ochocientos cincuenta y seis, James Stephens, cantero galés y presidente del comité que reclamaba la jornada de ocho horas, dejó de trabajar en la construcción de la University of Melbourne. Llamó a los demás a dejar las herramientas y los condujo a través de la ciudad. Por el camino, se unían a la marcha canteros de otras obras; terminaron ante Parliament House.
Stephens y sus compañeros podían perder el jornal y el trabajo, pero eligieron un momento oportuno. Tras la fiebre del oro, Melbourne se construía frenéticamente, y era difícil sustituir de inmediato a tantos maestros experimentados. Los contratistas empezaron a ceder. Los canteros y varios otros oficios de la construcción obtuvieron la jornada de ocho horas sin una reducción correspondiente de los salarios.
Tres semanas después, los trabajadores organizaron una marcha de la victoria. Su lema dividía el día en tres partes iguales: ocho horas de trabajo, ocho horas de ocio y ocho horas de descanso. Pero los constructores comprendían que un acuerdo puntual no bastaba. Los distintos oficios necesitaban un lugar donde sus representantes pudieran llegar a acuerdos entre sí, guardar documentos y enseñar a los trabajadores y a sus hijos. Crearon el comité de Trades Hall, reunieron fondos, obtuvieron terrenos del gobierno colonial y levantaron aquí la primera sala.
El edificio de madera con techo de hierro desapareció. El actual complejo de piedra se construyó por partes desde mil ochocientos setenta y cuatro hasta mil novecientos veinticinco, añadiendo oficinas, salas de reuniones y habitaciones para nuevos sindicatos. Los sindicatos lo siguen utilizando; al mismo tiempo, aquí se celebran obras de teatro, exposiciones y espectáculos del Melbourne International Comedy Festival.
La marcha anual en honor de la jornada de ocho horas continuó durante décadas, y sus participantes decidieron dejar una señal permanente. En mil novecientos tres, catorce participantes del movimiento inicial que aún vivían asistieron a la inauguración del monumento de granito. Tres ochos dorados sobre la columna repiten su división del día, y en el globo de bronce se nombran sus partes: trabajo, ocio y descanso.
Al principio, el monumento estaba junto al Parlamento, adonde se dirigieron los canteros. En mil novecientos veinticuatro lo trasladaron aquí, frente al Trades Hall que ellos habían creado. La primera sala de madera ya no existe; los tres ochos se alzan ante el mismo terreno que los trabajadores recibieron para sus reuniones en mil ochocientos cincuenta y ocho.
Información práctica
El monumento es accesible desde el exterior; el acceso a Trades Hall depende de los eventos, las visitas y el alquiler de salas.
Comprobado: sin fecha. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.El monumento se contempla desde la calle. Trades Hall sigue siendo una institución en funcionamiento, así que no entre sin acceso explícito o un programa independiente.
