Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Soportes tallados de cedro
- Viga inferior de madera
- Hornacina ornamentada
- Arcos de los abrevaderos
La historia del lugar
Esta fuente surgió tras una orden que obligó a toda una comunidad urbana a cambiar de domicilio. En mil quinientos cincuenta y siete, el sultán saadí Abdallah al-Ghalib ascendió al trono y empezó a reorganizar Marrakech como capital de su dinastía. Entonces, una parte considerable del actual Mouassine estaba habitada por judíos; también se encontraba aquí su cementerio.
El sultán ordenó trasladar a los judíos más cerca de la Kasbah, el distrito palaciego fortificado. Para los joyeros, sastres y comerciantes, eso significaba trasladar a sus familias, tiendas y talleres. El nuevo barrio amurallado recibió más tarde el nombre de Mellah. Según la tradición judía, dirigió la construcción el rabino Mordechai Ben Attar, representante de la comunidad trasladada: debía alojar a la gente en el terreno de las antiguas caballerizas del sultán. Las obras quedaron terminadas hacia mil quinientos sesenta y tres.
En el terreno liberado, Abdallah al-Ghalib ordenó levantar la Mezquita de Mouassine, destinada a la oración del viernes, y dotar de inmediato al futuro barrio de todo lo necesario: una escuela, una biblioteca, un baño, una sala de abluciones y una fuente pública de agua. La mezquita se construyó sobre parte del antiguo cementerio judío. Tras el traslado, algunos judíos procuraban no pasar cerca, por temor a pisar las tumbas. Un antiguo relato sostiene que, por ello, también algunos musulmanes evitaban la mezquita, aunque otras crónicas no confirman esta afirmación.
La fuente era necesaria para que el nuevo barrio pudiera poblarse. En la hornacina ornamentada, la gente llenaba de agua sus vasijas. Los arcos contiguos conducían a abrevaderos para animales de carga; una barra de madera les impedía llegar al estanque reservado a las personas. Esta separación explica las dimensiones de la construcción: aquí recibían agua al mismo tiempo vecinos, comerciantes y arrieros. Abdallah al-Ghalib dispuso el abastecimiento cotidiano como un donativo benéfico, pues proporcionar agua potable a los habitantes de la ciudad se consideraba una ofrenda especialmente honorable.
El agua llegaba por una khettara, un túnel subterráneo con una ligera pendiente que conducía las aguas subterráneas hasta la ciudad sin bombas. Los investigadores creen que la conducción de Ain al-Mouassine apareció aproximadamente al mismo tiempo que el complejo. Abastecía unas cuarenta fuentes de la medina occidental, parte de la Kasbah y parte del nuevo Mellah, adonde el sultán había trasladado a los antiguos habitantes de este barrio.
De la construcción original se conservan los soportes tallados de cedro y la viga inferior. La decoración de estuco y pintura se rehízo en su mayor parte durante la reparación de mil ochocientos sesenta y siete. La inscripción negra que antaño anunciaba el cumplimiento de una promesa y el amanecer de una estrella de gloria desapareció; su texto se conoce por una antigua fotografía.
El origen del nombre Mouassine sigue siendo discutido. Una explicación local lo relacionaba con una familia de jerifes que supuestamente vivía cerca, pero los historiadores no han encontrado a tal familia en los documentos. Una versión más probable deriva el nombre de la palabra árabe «cuchilleros»: antes de la transformación saadí, los artesanos de cuchillos tenían sus talleres a lo largo de la calle principal del barrio.
Información práctica
Punto abierto en la calle; mantenga libre el paso.
Comprobado: sin fecha. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.La fuente se contempla desde la calle. No bloquee el estrecho paso y considere el agua como parte de la construcción histórica, no como una fuente de agua potable.
