Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Sala de las Doce Columnas
- Lápidas de mármol
- Mausoleo oriental
- Jardín
La historia del lugar
Junto a la Mezquita de la Kasbah se conserva el mausoleo familiar de la dinastía saadí, adonde llevaban a enterrar a los gobernantes, sus esposas y sus hijos. En su jardín se alzan dos mausoleos, y en uno de ellos se dispuso una sala con doce columnas, donde fueron enterrados un sultán, su esposa, su hijo y sus nietos. El antiguo mausoleo oriental guarda la tumba del fundador de la dinastía, aunque la placa de mármol dedicada a él fue trasladada más tarde a la Sala de las Doce Columnas.
En el otoño de mil quinientos cincuenta y siete, Mohammed ash-Sheikh, el primer sultán saadí del Marruecos unificado, incorporó a varios guerreros turcos a su guardia personal. Se presentaron como desertores del ejército otomano. El sultán necesitaba a hombres así: llevaba décadas guerreando, recuperando fortalezas costeras de los portugueses, conquistando Fez a la dinastía anterior y valoraba especialmente a los soldados formados en el manejo de armas de fuego.
Varios años antes, las tropas otomanas ya habían entrado en Fez. Ahora, el sultán Solimán el Magnífico pretendía que Mohammed ash-Sheikh reconociera su supremacía. Se proponía pronunciar el nombre de Solimán durante la oración del viernes y ponerlo en las monedas. En el siglo dieciséis, estos dos actos significaban que el gobernante local reconocía por encima de sí a otro soberano. Mohammed se negó y empezó a negociar acciones conjuntas con el gobernador español de Orán contra la Regencia de Argel. Defendía la corona que él mismo había conquistado, pero se enfrentaba a un Estado que había sometido casi toda la costa norteafricana al este de Marruecos.
El gobernador otomano de Argel, Hasán Pachá, encargado de eliminar al sultán marroquí, le envió hombres disfrazados de desertores. Según relatan los cronistas, esperaron una expedición al Alto Atlas occidental, penetraron en la tienda de Mohammed ash-Sheikh y lo decapitaron. La cabeza fue llevada primero a Argel y después a Constantinopla. El cuerpo fue trasladado a Marrakech y enterrado aquí, junto a la Mezquita de la Kasbah.
El hijo del asesinado, Abdallah al-Ghalib, heredó el trono y continuó la resistencia. Ya al año siguiente, su ejército detuvo la ofensiva otomana junto a Wadi al-Laban. Después, Abdallah mandó construir un mausoleo sobre la tumba de su padre. Así surgió el núcleo más antiguo de las tumbas actuales. Tras su muerte, Abdallah fue enterrado al lado.
Más tarde, otro hijo de Mohammed ash-Sheikh, el sultán Ahmad al-Mansur, amplió el mausoleo familiar. En mil quinientos noventa y uno enterró junto a su padre a su madre, Lalla Mas'uda, y adornó el antiguo mausoleo. Para sí mismo, al-Mansur construyó una Sala de las Doce Columnas independiente. Cuando murió de peste en mil seiscientos tres, fue depositado en el centro de esta sala; con el tiempo aparecieron junto a él las lápidas de su esposa, su hijo y sus nietos.
Estas tumbas se llaman saadíes por la dinastía saadí: en los dos mausoleos y el jardín enterraban a sus sultanes, mujeres y niños. Mohammed ash-Sheikh yace en el antiguo mausoleo oriental. La placa de mármol dedicada a él fue trasladada más tarde a la Sala de las Doce Columnas, donde aún se encuentra detrás de la tumba de al-Mansur. El cuerpo del fundador de la dinastía permaneció aquí; la cabeza del asesino fue llevada hacia el este.
Información práctica
Monumento de pago; la página turística oficial publica sesiones diurnas, pero hay que comprobar el horario vigente antes de entrar.
Comprobado: 28 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.En las salas estrechas, no retenga la fila por una fotografía; puede observar los detalles principales por turnos.
