Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Talleres de una sola planta
- Estanque
- Canales de agua
- Sendero entre los edificios
La historia del lugar
En el recinto de la antigua fábrica de petardos hay un estanque y canales construidos como reserva de agua en caso de incendio. A lo largo del sendero actual, de unos cuatrocientos metros, se alzan más de treinta antiguos talleres y almacenes. Cuando la fábrica estaba en funcionamiento, varios cientos de personas fabricaban aquí petardos para Hong Kong, los países del Sudeste Asiático, Europa y América. La producción se detuvo en mil novecientos ochenta y cuatro, pero el estanque, los canales y los edificios siguen formando parte de la ruta de paseo.
Los edificios de una sola planta, dispersos entre los árboles, formaban una sola fábrica. En un local, los trabajadores pegaban las mechas; en otro, llenaban de pólvora tubos de papel; más allá, los cerraban a presión, los ataban en largas tiras y los embalaban. Entre operaciones vecinas tenían que transportar los productos semielaborados por el patio. Esta incómoda disposición se creó aquí por la distancia: una explosión en un taller no debía alcanzar a los demás.
La fábrica fue abierta por el comerciante de pirotecnia Tang Bik Tong. Ya obtenía ganancias fabricando petardos en Foshan y Nanhai, y en septiembre de mil novecientos veinticinco recibió permiso para trasladar parte de su negocio a Macao. Poco antes, la explosión de una fábrica pirotécnica en la península había matado a más de cien personas. La administración portuguesa empezó a desplazar esta producción peligrosa a la menos urbanizada Taipa. Así llegó Tang a este lugar, a un terreno junto al agua donde podía separar los talleres y crear un estanque con canales para apagar incendios.
Tang llamó «Iec Long» a su primera empresa. Al principio ocupaba solo unos pocos locales. El veintiséis de noviembre de mil novecientos veintiocho explotó pólvora en uno de los talleres. Murieron seis trabajadores y muchos resultaron heridos; el fuego destruyó parte de las construcciones. Para Tang, aquello significaba la posible pérdida del permiso y de toda su empresa de Macao, basada en un único producto peligroso.
Se ocupó de los afectados, reconstruyó la fábrica y consiguió reanudar la actividad. Durante la ampliación, las operaciones más peligrosas se instalaron en pequeños edificios separados. El estanque se mantuvo como reserva de agua, los almacenes se apartaron de los locales donde se trabajaba con pólvora y cada etapa siguiente de la producción se alejó de la anterior. Los trabajadores tuvieron que caminar más, pero una sola chispa ya no podía destruir de inmediato todas las existencias y a todas las personas de la cadena de producción.
La fábrica creció hasta contar con varios cientos de trabajadores y fabricaba petardos para enviarlos a Hong Kong, el Sudeste Asiático, Europa y América. Tras la caída de la demanda, los herederos de Tang detuvieron la producción en mil novecientos ochenta y cuatro. Hoy, un sendero de cuatrocientos metros pasa junto a más de treinta talleres, almacenes, canales de agua y un estanque. Reproduce las distancias con las que Tang Bik Tong separó la producción tras la muerte de seis trabajadores.
Información práctica
Entrada libre. La pasarela de madera abre todos los días de 06:00–19:00; la sala de exposiciones y la tienda de recuerdos, de 10:00–19:00, y los miércoles hasta las 15:00.
Comprobado: 27 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.Manténgase en las rutas abiertas para visitantes y tras las barreras: las antiguas instalaciones de producción pueden estar cerradas o ser inseguras sin acompañamiento.
