Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Patios interiores
- Pabellón de jardín
- Páginas del libro
- Cartas de Zheng Guanying
La historia del lugar
En la placa china, este conjunto recibe el nombre de Casa Grande de la familia Zheng. El nombre europeo, Casa del Mandarín, alude a su dueño más conocido, Zheng Guanying. Los europeos llamaban mandarines a los altos funcionarios de la China imperial. Zheng sirvió al Estado, dirigió grandes empresas y alcanzó un alto rango funcionarial.
Su familia vivió en Macao durante varias generaciones. Su padre, Zheng Wenrui, empezó a construir la residencia hacia mil ochocientos sesenta y nueve, y después sus hijos la ampliaron. El resultado fue una casa para una familia numerosa, con patios, dependencias de servicio y más de sesenta habitaciones.
El propio Zheng Guanying llegó a la carrera funcionarial a través del comercio. A los dieciséis años no aprobó el examen imperial y se marchó a Shanghái. Allí Zheng se convirtió en comprador, un intermediario chino de una empresa extranjera que encontraba socios, negociaba suministros y respondía con su reputación por los negocios. Trabajó casi veinte años con casas comerciales británicas, empresas navieras, el telégrafo y empresas textiles. Zheng obtenía ingresos de ello y, a partir de esa experiencia, quería entender por qué las empresas extranjeras desplazaban a las chinas.
Una recomendación se volvió contra él. Yang Guixuan, principal intermediario chino de Butterfield & Swire, dejó una deuda de cuarenta mil taeles de plata. Zheng lo había recomendado en otro tiempo a sus empleadores, y la empresa exigió que Zheng respondiera por ello. Fue detenido en Hong Kong. En sus cartas pidió a conocidos que reunieran dinero para cerrar el asunto. Tras los pagos, la demanda quedó cerrada, pero la reputación empresarial de la que vivía ya no lo protegía.
En mil ochocientos ochenta y seis, Zheng regresó a esta casa familiar y rechazó un nuevo nombramiento. Pasó aquí sobre todo los cinco años siguientes, reelaborando sus artículos anteriores. El intermediario comercial escribió sobre lo que había comprobado con su propio dinero: no basta con comprar cañones extranjeros si el país no desarrolla la industria, las escuelas, las leyes y sus propias compañías comerciales.
En mil ochocientos noventa y cuatro, la obra se publicó con el título Advertencias en una época de prosperidad. El libro llegó al emperador Guangxu, quien ordenó imprimir dos mil ejemplares para los ministros. Zheng no entró en el servicio estatal mediante el examen; sin embargo, el texto escrito en su casa de Macao llegó a los despachos imperiales.
Ahora está abierta en el interior una exposición permanente sobre Zheng Guanying. Allí se muestran páginas del libro, sus cartas y una fotografía familiar de los años noventa del siglo diecinueve. En la imagen, Zheng está sentado en la primera fila, delante de un pabellón de jardín. El pabellón que apareció en aquella fotografía sigue en pie en este patio.
Información práctica
Normalmente 10:00–18:00, última entrada a las 17:30; abierto los lunes, martes, jueves, viernes, sábados, domingos y festivos oficiales; cerrado los miércoles.
Comprobado: 30 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.Para esta parada, el interior es especialmente importante, pero la entrada depende del acceso efectivo. Dentro, no se apresure y respete las restricciones para hacer fotos si se indican en el lugar.
