Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Cuenco mural con desagüe
- Callejón inclinado
- Fachadas residenciales alrededor de la plaza
La historia del lugar
En Macao no se podía obtener agua dulce de los pozos más cercanos: la sal penetraba en ellos. En la ladera norte de la colina de Penha brotaba un manantial de montaña, junto al cual los colonos portugueses establecieron uno de los primeros barrios residenciales. El agua fue conducida hasta la plaza a través de un punto de distribución de piedra, cuyo estado se revisaba, limpiaba y reparaba regularmente. Hoy recuerdan la antigua dependencia del barrio respecto al manantial un cuenco mural con desagüe al final del callejón inclinado y las fachadas residenciales que lo rodean.
El veintiuno de abril de mil novecientos treinta y tres, a las seis de la mañana, ya se habían reunido personas en el punto de distribución de agua de Lilau. Entre ellas había sirvientes de familias macaenses, habitantes de Macao de origen mixto portugués y asiático. Habían acudido a recoger agua para las casas de sus patronos: aquella salida matinal formaba parte de su trabajo cotidiano.
Entonces el agua procedía de un manantial de montaña, conducido a través de un muro de piedra con un rostro humano tallado. Por esta figura, el manantial también recibía el nombre de Pozo de la Cabeza Humana. Mientras la gente esperaba junto al muro, la mampostería se derrumbó de repente. Una piedra aplastó la pierna derecha de un sirviente; lo llevaron al hospital, donde murió. Los escombros mataron en el acto a una criada de otra familia. Varias personas resultaron heridas. El antiguo punto de distribución de agua quedó destruido.
La cola se reunía aquí por la propia configuración de Macao. En la península no hay ríos ni lagos, y el agua salada penetraba en los pozos cercanos al mar. En la ladera norte de la colina de Penha brotaba un manantial de agua dulce. Un documento de mil setecientos ochenta y cuatro lo llamaba la principal fuente pública de la ciudad. Los colonos portugueses construyeron a su alrededor uno de sus primeros barrios residenciales: la proximidad del agua determinaba dónde se podía mantener una casa.
«Lilau» es una antigua denominación local de un manantial de montaña. El nombre chino de la plaza significa «Pozo de la Anciana». Según la leyenda, una mujer mayor se compadeció de sus vecinos, que tenían que transportar agua por la ladera, contrató a personas para conducir el manantial y disponer un depósito. No hay documentos sobre ella; esta explicación pertenece a una leyenda urbana. En cambio, la dependencia diaria del barrio respecto al manantial está confirmada por registros de reparaciones, limpieza y controles del agua.
De aquí procede también un dicho macaense: quien bebe el agua de Lilau no olvida Macao: o se casa aquí o regresa. Tras la extensión de la red de agua corriente, dejaron de venir aquí a buscar agua, y el manantial se secó con el tiempo. El muro de piedra que se derrumbó sobre la cola matinal ya no existe. Al final del callejón inclinado queda un cuenco mural con desagüe, rodeado de fachadas residenciales posteriores. La plaza conserva el nombre del manantial del que vivió este barrio en otro tiempo.
Información práctica
Plaza abierta, accesible las veinticuatro horas; resulta más cómodo recorrerla con luz diurna.
Comprobado: 30 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.No considere el manantial histórico como agua potable. La plaza es accesible para su observación exterior, pero deje libres los pasos y las entradas de las casas.
