Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Gran busto de Simón Bolívar
- Pedestal de piedra
- Fachada del municipio
- Fachada de la Quinta enfrente
La historia del lugar
El gran busto de Simón Bolívar sobre un pedestal de piedra se alza en el centro de la Plaza de los Libertadores. Cerca se encuentran el municipio y el museo nacional; los días de los aniversarios del distrito se iza aquí la bandera, y en otros momentos se celebran festivales de pisco sour y vino local. Enfrente se ve la fachada de la Quinta.
En el verano de mil ochocientos veintiuno, José de San Martín, comandante del ejército expedicionario que había llegado para terminar con el dominio español en Perú, se instaló en la antigua casa de campo del virrey Joaquín de la Pezuela, frente a esta plaza. Sus soldados también se alojaron aquí. San Martín era un oficial de carrera, y toda su base de apoyo en el país dependía del ejército traído de Chile: había que abastecerlo, alojarlo y prepararlo para una nueva campaña. La casa se convirtió en residencia y cuartel general, y la plaza, en campamento militar ante sus puertas.
La independencia ya se había proclamado en el centro de Lima, pero las tropas españolas mantenían las regiones montañosas y Cusco. San Martín no tenía fuerzas suficientes para terminar la guerra. En julio de mil ochocientos veintidós viajó a Guayaquil para pedir ayuda a Simón Bolívar, el general venezolano que había derrotado a los ejércitos españoles en el norte de Sudamérica.
Hablaron a solas; no quedó ningún acta, por lo que los historiadores desconocen el acuerdo exacto. Se conocen las consecuencias. El veinte de septiembre, San Martín entregó sus poderes al Congreso del Perú y, dos días después, abandonó el país para siempre. Sus soldados liberaron Lima, pero su comandante no logró concluir la campaña.
En mil ochocientos veintitrés, el Congreso invitó a Bolívar a Perú y le encargó llevar la guerra hasta el final. Ocupó la misma casa frente a la plaza, instaló allí su residencia y su cuartel general, y dispuso las tropas alrededor. Al año siguiente, su ejército venció en Junín y luego obligó a capitular a las fuerzas principales del virrey después de la batalla de Ayacucho. Bolívar permaneció en Perú hasta mil ochocientos veintiséis; durante todo ese tiempo, San Martín vivió fuera del país. Aquí estuvieron al mando uno tras otro.
Plaza de los Libertadores significa «plaza de los Libertadores». El plural se refiere precisamente a San Martín y Bolívar: uno inició la campaña desde la casa situada en su borde y se marchó; el otro se instaló en la misma casa y terminó la guerra. El enorme busto que se alza en la plaza representa solo a Bolívar; el Gobierno de Venezuela se lo regaló a Perú en mil novecientos ochenta y cinco. Hoy se iza aquí la bandera, se conmemora el aniversario del distrito y se celebran festivales de pisco sour y de vitivinicultura local. Se organizan en este lugar porque sigue siendo la plaza principal de Pueblo Libre: junto a ella se encuentran el municipio y el museo nacional. En el pedestal queda un solo Bolívar; en el nombre de la plaza, los dos generales, y enfrente se conserva la casa que ocuparon uno después del otro.
Información práctica
Plaza urbana abierta; puede haber eventos y restricciones temporales.
Comprobado: 26 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.Deténgase en el borde de la plaza y compruebe las direcciones de la mirada entre el monumento y la casa; al cruzar la calzada, no siga ciegamente la composición.
