Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Pilares bermellones del andén
- Grandes torii del santuario al otro lado de la calle
- Pequeña construcción de ladrillo en el extremo sur del andén
La historia del lugar
Los pilares bermellones de la estación de Inari continúan al otro lado de la calle en los grandes torii del santuario. La estación recibió su nombre de Fushimi Inari-taisha, al que conduce un camino recto desde la salida. Ahora su función principal es clara: los trenes traen aquí a peregrinos y turistas desde el centro de Kioto. Pero esta línea se construyó para otro recorrido.
En agosto de mil ochocientos setenta y nueve, Inari abrió como estación del Tōkaidō, la futura línea ferroviaria principal entre Kioto y el este del país. Detrás de su construcción estaba Inoue Masaru, jefe de la administración ferroviaria estatal, que procuraba que los ingenieros japoneses pudieran tender líneas sin la dirección constante de costosos especialistas extranjeros. Para el funcionario responsable del desarrollo de la red, este tramo era una prueba de su reputación profesional: un fracaso habría mostrado que su administración aún no tenía conocimientos propios suficientes.
Los constructores no podían tender entonces las vías directamente desde Kioto hasta el lago Biwa. La ruta corta requería un largo túnel bajo las montañas de Higashiyama, y las locomotoras de vapor se desenvolvían mal en las pendientes pronunciadas. Los ingenieros llevaron la vía muy al sur, a lo largo del pie del monte Inari; después giraron hacia el este y solo entonces hacia Ōtsu. Así, la línea principal del país terminó aquí, junto al antiguo santuario.
En mil ochocientos ochenta comenzaron a circular trenes por toda la línea entre Kioto y Ōtsu. Fue el primer gran tramo ferroviario japonés construido bajo la dirección de ingenieros japoneses. Tras completarlo con éxito, empezaron a encargarles nuevas líneas. En la propia estación, los trabajadores atendían cada día decenas de lámparas de queroseno: iluminaban las dependencias y los vagones, y servían como faros de las locomotoras, luces traseras y luces de señalización.
En el extremo sur del andén se conserva una pequeña construcción de ladrillo de unos ocho metros cuadrados. Allí guardaban las lámparas y el combustible, por lo que los ferroviarios sacaron el almacén de la estación de madera y levantaron las paredes de ladrillo. Durante mucho tiempo se consideró que la construcción databa del propio año mil ochocientos setenta y nueve. Una investigación posterior de las descripciones de propiedades mostró que el edificio actual se levantó muy probablemente hacia mil novecientos, en sustitución del anterior almacén de madera. Aun así, pertenece a la época en que la línea principal del Tōkaidō pasaba por Inari.
Para mil novecientos veintiuno, los sucesores de los primeros ingenieros ya sabían perforar túneles largos. Trazaron una ruta directa bajo Higashiyama, y el primero de agosto los trenes del Tōkaidō pasaron a la nueva vía. Desmontaron los viejos raíles al este de Inari, y la administración ferroviaria cedió a la línea Nara el tramo desde Kioto. Por eso la pequeña estación se conservó, aunque dejó de recibir los principales trenes del país. De su antiguo servicio queda la construcción de ladrillo donde los trabajadores preparaban las lámparas para los trenes que salían de aquí hacia Ōtsu.
Información práctica
Punto exterior junto a la estación; acceso al santuario sin entrada. Consulta por separado los horarios de los trenes. Comprobado el 2026-06-29.
Comprobado: 29 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.Primero mira desde el paso de acceso público y no te acerques a las vías para observar los detalles del antiguo edificio.
