Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Fachada larga
- Muros de ladrillo rojo
- Torre del reloj
La historia del lugar
El largo edificio de ladrillo rojo con torre del reloj reunió en un solo lugar la administración de la ciudad y del estado en crecimiento: aquí se resolvían asuntos de terrenos, minas, impuestos, correo y saneamiento. Antes, los visitantes acudían por estos asuntos a oficinas separadas en la colina Bluff (actual Bukit Aman); tras el traslado, los documentos pasaban por las salas que primero se llamaron Nuevas Oficinas Gubernamentales y después Secretaría. El nombre actual apareció solo en mil novecientos setenta y cuatro, cuando las instituciones estatales se fueron a Shah Alam y el edificio desocupado se dedicó a la memoria del gobernante bajo el cual la administración llegó a Kuala Lumpur. Tras la restauración se abrieron dentro salas de exposiciones y la Galería de la Ciudad de Kuala Lumpur, y al reloj de la torre se le sigue dando cuerda a mano.
En abril de mil ochocientos noventa y siete, el ingeniero estatal de Selangor Charles Edwin Spooner entregaba el nuevo edificio a los funcionarios. Debía demostrar que el erario había recibido una sede apta por el precio prometido. En la ceremonia recordaron expresamente una norma del servicio público: al jefe solo se le atribuiría parcialmente el éxito, pero respondería íntegramente de un fracaso.
El motivo de aquella observación estaba bajo los pies. Los sondeos de prueba mostraron terreno firme, pero al excavar los cimientos los obreros encontraron antiguos pozos y fosas rellenados con basura urbana. Sobre esa base, Spooner debía levantar torres y largos muros de ladrillo junto al río. Reforzó los cimientos y la parte baja del edificio, y para la obra de mampostería seleccionó ladrillos con más rigor que en las construcciones que había estudiado en la India. Una fábrica especial del distrito de Brickfields fabricó alrededor de cuatro millones de ladrillos.
El presupuesto ascendía a ciento cincuenta y dos mil dólares de los Estrechos. La factura final alcanzó ciento cincuenta y tres mil, sin incluir el coste del terreno. El residente general Frank Swettenham, que recibía el edificio para la administración, calificó aquella diferencia de casi un milagro.
Trasladaron enseguida aquí nueve departamentos. Tras una sola fachada se reunía el Consejo de Estado de Selangor; los funcionarios contabilizaban ingresos y gastos, tramitaban terrenos y minas, llevaban el correo y los servicios municipales de saneamiento. Antes, los visitantes tenían que subir a oficinas dispersas en la colina Bluff (actual Bukit Aman). Ahora, los documentos sobre terrenos, impuestos, minas y desarrollo urbano pasaban por las salas de este edificio. Oficialmente se llamaba Nuevas Oficinas Gubernamentales; más tarde, Secretaría.
El nombre del sultán no estaba entonces en el edificio. Abdul Samat gobernó Selangor desde mil ochocientos cincuenta y siete y aceptó trasladar la capital del estado de Klang a la rápidamente creciente Kuala Lumpur. Durante su gobierno se creó el Consejo de Estado de Selangor siguiendo el modelo británico; con el tiempo, al propio sultán se le dejó principalmente el derecho de asesorar sobre las costumbres malayas y el islam. La construcción comenzó durante su reinado, pero el nombre apareció solo en mil novecientos setenta y cuatro.
Entonces otro sultán de Selangor, Sultan Salahuddin Abdul Aziz Shah, aceptó transferir Kuala Lumpur al gobierno federal. Las instituciones estatales empezaron a trasladarse a Shah Alam, la antigua Secretaría quedó desocupada y pasó a llamarse Edificio del Sultán Abdul Samad, en memoria del gobernante bajo el cual la administración llegó a Kuala Lumpur.
Tras la restauración se abrieron aquí salas de exposiciones y la Galería de la Ciudad de Kuala Lumpur. Los relojes mecánicos instalados en la torre en mil ochocientos noventa y siete reciben mantenimiento de especialistas; se les sigue dando cuerda a mano.
Información práctica
El complejo del Edificio del Sultán Abdul Samad declara acceso diario de 08:00–22:00; la entrada al recinto y a los edificios es gratuita, y las galerías y los actos por separado pueden tener su propio régimen de entradas.
Comprobado: 30 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.Para este capítulo basta con la fachada. El acceso a los espacios interiores depende del programa cultural vigente y puede organizarse por separado.
