Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- La fecha «1888» en la fachada
- Los muros exteriores de la vieja sala
- Pabellones interiores independientes
- La entreplanta
La historia del lugar
La fecha de mil ochocientos ochenta y ocho de la fachada procede del primer mercado, al que trasladaron el comercio de productos frescos desde la antigua Plaza del Mercado. La espaciosa sala actual reunió bajo un mismo techo a vendedores de pescado, carne, verduras y fruta; el ferrocarril y la estación de autobuses cercanos ayudaban a traer mercancía y distribuirla por la ciudad. Por fuera sobrevivieron las paredes y la cubierta del viejo mercado, y dentro se alzan pabellones independientes y pasa una entreplanta. Entre ellos se distribuyen unos ciento veinte pequeños puestos de artesanía, pinturas y recuerdos.
A finales de mil novecientos ochenta y tres, la estatal Autoridad de Desarrollo Urbano ya había comprado esta sala junto con las casas comerciales vecinas. Quienes tomaban la decisión planeaban despejar el solar para construir oficinas en altura, un hotel y tiendas. El Mercado Central iba a ser demolido.
La fecha de mil ochocientos ochenta y ocho de la fachada corresponde al primer mercado de este lugar. Entonces trasladaron aquí, desde la antigua Plaza del Mercado, el comercio de productos frescos. La enorme sala actual quedó terminada para mil novecientos treinta y siete: el servicio municipal responsable, entre otras cosas, del estado sanitario de las calles y los mercados reunió bajo un mismo techo a vendedores mayoristas y minoristas. Cerca estaban el ferrocarril y la estación de autobuses, por lo que se podían traer productos hasta aquí y distribuirlos desde aquí por la ciudad. El nombre «Mercado Central» describía su actividad real: aquí se compraban pescado, carne, verduras y fruta, no recuerdos.
Uno de quienes intentaron detener la demolición fue el arquitecto en ejercicio Chen Voon Fee. Poco antes, había fundado junto con otro arquitecto, un juez y un escritor Badan Warisan Malaysia, una sociedad malasia de protección del patrimonio. Sus miembros ya habían perdido una campaña en defensa de otro edificio antiguo y ahora querían lograr para el Mercado Central un nuevo uso que justificara los gastos de mantenimiento. Incluso registraron la sociedad como una empresa capaz de adquirir, restaurar y alquilar edificios históricos. Para esta sala propusieron una función muy concreta: la Galería Nacional de Arte.
La propuesta fue rechazada. La decisión cambió en mil novecientos ochenta y cinco, cuando la recesión económica y el exceso de oficinas vacías hicieron menos rentable el proyecto anterior. El Gobierno adoptó otro plan: un promotor privado conservaba la vieja sala y la transformaba en un mercado comercial de artesanía y arte. Chen Voon Fee se incorporó al equipo de arquitectos de la remodelación: quien había defendido la reutilización del edificio tuvo la oportunidad de organizarlo por dentro.
Los arquitectos no fijaron los nuevos espacios a los muros exteriores ni a la cubierta. En el interior instalaron pabellones independientes, añadieron una entreplanta y dividieron el espacio en unos ciento veinte pequeños puestos comerciales; ninguno debía superar los sesenta metros cuadrados. Así, en la antigua sala de productos frescos apareció un bazar de talleres y tiendas, no un centro comercial corriente con largos pasillos cerrados.
Los antiguos comerciantes pagaron la conservación de las paredes. Durante las últimas semanas antes del cierre, el fotógrafo Hari Ho acudía aquí cada día con su cámara. Quería alcanzar a fotografiar a vendedores y cargadores, entre quienes había familias que trabajaban en el mercado desde hacía generaciones. Al principio se presentaba ante ellos y casi no fotografiaba; la gente accedía a los retratos sabiendo ya que pronto se dispersaría. En mil novecientos ochenta y cinco cerraron el mercado de productos frescos y distribuyeron a los comerciantes entre mercados de las afueras de la ciudad. Hari Ho mostró sus retratos al público solo treinta y dos años después.
El quince de abril de mil novecientos ochenta y seis se inauguró bajo la vieja cubierta Pasar Budaya, un mercado cultural al que más a menudo llamaban Pasar Seni, el mercado del arte. Los puestos actuales de batik, artesanía, pinturas y recuerdos surgieron como consecuencia de aquella remodelación. Del mercado de productos frescos quedaron aquí la envolvente exterior de la sala, la fecha de la fachada y el nombre. Los vendedores que fotografió Hari Ho y sus puestos ya no están dentro.
Información práctica
Todos los días, de 10:00 a 22:00, según la ficha pública actual del Mercado Central; los distintos arrendatarios y eventos pueden variar.
Comprobado: 26 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.Dentro es cómodo descansar del calor; las tiendas funcionan como comercios normales, así que pregunte a los vendedores antes de hacer un primer plano.
