Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Puestos comerciales de la galería inferior
- Salas del museo en el piso superior
- El cuadro Las antorchas de Nerón
La historia del lugar
En la galería inferior, desde la mañana abren puestos de ámbar, joyas y artículos artesanales, y sobre ellos se encuentran las salas de pintura polaca del siglo diecinueve. Esta disposición surgió de la antigua función del edificio: en medio de la plaza del Mercado había dos filas de piedra para los comerciantes de paños, entre las cuales se dejaba un pasillo estrecho que por la noche se cerraba con rejas. Cuando Cracovia fue reorganizada según el derecho de Magdeburgo, esta zona se destinó al comercio de costosas telas importadas. Los mercaderes forasteros podían vender su paño solo aquí, y los recaudadores municipales controlaban la mercancía y los aranceles.
El cinco de octubre de mil ochocientos setenta y nueve, en el piso superior de la Lonja de los Paños, recién renovada, se celebró un gran banquete en honor del quincuagésimo aniversario de la actividad literaria del escritor Józef Ignacy Kraszewski. Entonces no existía el Estado polaco: sus tierras estaban divididas entre tres imperios, y Cracovia pertenecía a Austria-Hungría. Por eso, para el jubileo acudieron polacos de las tres partes del país dividido.
Entre los invitados estaba Henryk Siemiradzki, un célebre pintor academicista que vivía en Roma. Se mantenía con la pintura y había alcanzado fama europea gracias a enormes cuadros de temas antiguos y bíblicos. Durante el banquete, Siemiradzki anunció que entregaba a la sociedad Las antorchas de Nerón: un lienzo de siete metros, creado apenas tres años antes y que ya le había valido premios internacionales. En el cuadro, cristianos condenados están atados a postes en los jardines del emperador Nerón: deben ser quemados y convertidos en antorchas para una fiesta.
El artista decidió de inmediato el destino del regalo: el cuadro debía colgarse aquí, en la Lonja de los Paños, y con él debía comenzar una colección nacional de arte. Siemiradzki entregaba la obra en la que se sustentaba su prestigio profesional, no una obra olvidada en el taller. Otros artistas siguieron su ejemplo y entregaron a la comisión varias decenas de sus propios lienzos. El siete de octubre, el ayuntamiento fundó el Museo Nacional de Cracovia. Las antorchas de Nerón quedaron inscritas en su inventario con el número uno.
El piso superior se destinó al museo, pero el inferior quedó para los comerciantes. Esta división explica todo el edificio. En mil doscientos cincuenta y siete, el príncipe Bolesław V Wstydliwy reorganizó Cracovia como ciudad de derecho de Magdeburgo y destinó el centro de la plaza del Mercado a puestos de piedra. Los comerciantes de paños recibieron dos filas de mostradores con un pasillo estrecho entre ellas; por la noche, el pasillo se cerraba con rejas. Más tarde, un decreto real obligó a los mercaderes forasteros a vender su propio paño solo aquí. Así, los recaudadores municipales podían controlar la costosa mercancía importada, y el comercio proporcionaba a Cracovia ingresos constantes. De los paños procede el nombre: Lonja de los Paños.
Ahora, abajo se venden sobre todo joyas, ámbar, productos de artesanos y recuerdos. Sobre la galería comercial se encuentran las salas de arte polaco del siglo diecinueve. Las antorchas de Nerón siguen colgadas arriba, con el número de museo uno; justo bajo el cuadro, los arrendatarios abren cada mañana los puestos comerciales.
Información práctica
La propia parada exterior y el paso bajo las arcadas funcionan como espacio urbano. Las partes museísticas y subterráneas del interior tienen horarios independientes.
Comprobado: 16 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.El pasillo sigue siendo un animado espacio comercial, así que escuche junto a la pared y no se detenga atravesando el flujo. Las exposiciones superiores requieren una visita independiente.
