Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- El edificio del antiguo ayuntamiento
- El relieve de bronce en la pared oriental
- La figura arrodillada con un rollo
- La figura femenina coronada
La historia del lugar
Plac Wolnica ocupa lo que queda del antiguo mercado de Kazimierz. El ayuntamiento se alza ahora en el borde occidental, aunque antes estaba en medio de un espacio comercial mucho mayor. A su alrededor se encontraban tiendas de paños y de zapateros, puestos de sal, pan y carne, y las balanzas municipales. Los sábados se permitía a los carniceros que no pertenecían al gremio local vender fuera de los mostradores oficiales. Ese día de venta libre se llamaba wolnica. La libertad presente en el nombre de la plaza se refiere precisamente a esa norma comercial.
En la pared oriental del ayuntamiento cuelga un relieve de bronce: un grupo de judíos se acerca a la muralla de la ciudad; un hombre se ha arrodillado y sostiene un rollo de la Torá, y una figura femenina coronada le tiende la mano. Este bronce llegó aquí tras un intento de casi treinta años de instalar en la plaza un monumento completamente distinto.
En el año mil ochocientos ochenta y tres, judíos progresistas de Cracovia —un pequeño grupo que aspiraba a la participación de los judíos en la vida cívica y cultural polaca— promovieron la iniciativa. Entonces no existía un Estado polaco, Cracovia formaba parte de Austria-Hungría, y un monumento público a un rey polaco servía como declaración de pertenencia a la sociedad polaca. Eligieron a Casimiro III el Grande porque, en el año mil trescientos treinta y cuatro, confirmó y extendió a todo el reino las garantías jurídicas concedidas anteriormente a los judíos. El propio Kazimierz llevaba su nombre, y para entonces los niños judíos ya llevaban muchos años estudiando en el antiguo ayuntamiento.
Los impulsores querían financiar el monumento únicamente con donaciones judías. Sobre un pedestal de granito debía alzarse una figura de bronce del rey y, abajo, cuatro relieves sobre la historia de los judíos, desde la destrucción del Templo de Jerusalén hasta su acogida en Polonia. Recaudaban dinero mediante una lotería y cajas de donativos en tiendas y viviendas particulares. La escritora Aniela Korngut, secretaria del comité de mujeres, entregó para el monumento los ingresos de un relato impreso especialmente. Sin embargo, ocho años después del comienzo de la recaudación, el comité solo tenía aproximadamente un tercio de la suma necesaria. Los comités se disolvían y se formaban de nuevo, los proyectos se sucedían, pero el rey nunca apareció en la plaza.
Al final, el dinero reunido alcanzó para uno de los relieves previstos. El encargo fue para el joven escultor judío Henryk Hochman. El cinco de mayo de mil novecientos once, el ayuntamiento municipal autorizó empotrar su obra en el edificio, y el quince de noviembre la inauguraron con la inscripción: «A la memoria de Casimiro III el Grande — los judíos polacos».
El encuentro representado junto a las puertas de la ciudad es una alegoría, no una escena documentada ocurrida en esta plaza. Pronto provocó una disputa entre los propios judíos de Cracovia. Los partidarios del sionismo veían el futuro en un Estado propio y consideraron humillante la figura arrodillada. Su periódico elogiaba la maestría de Hochman, pero calificaba el contenido del relieve de comprometedor. El monumento conmemorativo, concebido como una declaración en nombre de la comunidad, reveló hasta qué punto se entendía de manera diferente dentro de ella el propio lugar en la sociedad polaca.
Durante la ocupación alemana retiraron la placa; se desconoce su destino posterior y, muy probablemente, fue destruida. En el año mil novecientos ochenta y nueve encontraron en los depósitos del Museo Nacional de Varsovia otro relieve de bronce de Hochman, fundido hacia el año mil novecientos siete. Los investigadores aún no pueden determinar si se trataba de una versión temprana, una copia exacta o la misma obra retirada. En el año mil novecientos noventa y seis devolvieron al ayuntamiento el bronce encontrado. El relieve original estaba en la pared norte; el actual está instalado en la oriental, del lado de Plac Wolnica.
Información práctica
La plaza está abierta permanentemente. El Museo Etnográfico de Cracovia, en el antiguo ayuntamiento, abre habitualmente de martes a domingo de 10:00–18:00, última entrada a las 17:30, cerrado los lunes; los miércoles hay horas tranquilas y los martes la exposición permanente es gratuita.
Comprobado: 29 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.Primero rodee el ayuntamiento por fuera para comprender su posición en el antiguo mercado. Planifique la exposición etnográfica como una visita independiente al museo y compruebe el acceso con antelación.
