Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Arcos dobles
- Gran ancla de hierro
- Fotografías de archivo del muelle
- Franja de tierra firme ante el edificio
La historia del lugar
El Museo del Mar Rojo ocupa el edificio junto a Bab al-Bunt, donde la ruta marítima se interrumpía ante las puertas de la ciudad. Ahora el mar queda al oeste, más allá de una franja de terreno ganado al mar, aunque antes el extremo del muelle llegaba hasta los arcos dobles. Más tarde el edificio se amplió para los servicios portuarios y, tras la restauración, en sus salas se muestran una gran ancla de hierro y antiguas imágenes de embarcaciones junto a la costa. «Bab» significa «puerta», y «al-Bunt» se relaciona bien con el mercado de cambistas vecino, bien con un sello en documentos portuarios.
En mil novecientos uno, el general egipcio Ibrahim Rifaat Pasha desembarcó aquí de un vapor de peregrinos y vio una cola que tendría que pasar toda la noche allí. Mandaba la escolta militar de los peregrinos egipcios y era responsable de que las personas y el equipaje llegaran desde aquí a La Meca.
Los vapores no podían atravesar los arrecifes de coral y fondeaban a unas dos millas de la costa. Los barqueros locales trasladaban a los pasajeros a sambucos, pequeñas embarcaciones de vela, y los llevaban al muelle de cuarentena. Allí los médicos examinaban a los recién llegados, los funcionarios cobraban la tasa de cuarentena y el pago por el permiso para continuar el viaje, y después dejaban pasar a las personas y el equipaje por la aduana.
En el vapor de Rifaat viajaban al menos seiscientos peregrinos. Cada uno debía pagar ocho piastras por la cuarentena y otras dos por el documento de viaje. El trámite de una persona llevaba unos cinco minutos. Mientras los funcionarios anotaban los nombres, recibían las monedas y entregaban los recibos, los peregrinos esperaban en el suelo húmedo junto al muelle. Aún les quedaba camino hasta La Meca, pero de ese mismo dinero destinado al viaje debían pagar a los barqueros y a los porteadores. Las disputas sobre el pago comenzaban antes de que una persona tuviera tiempo de entrar en Yeda.
Rifaat propuso al gobierno egipcio recaudar estos importes por adelantado y entregarlos en Yeda mediante un único pago. Dos años después regresó ya como emir del hach, jefe de toda la caravana egipcia de peregrinos. Acordó con el gobernador de Yeda, Ali Yamani Bey, que las personas a las que acompañaba salieran del puerto antes del pago individual.
Para cada persona, Rifaat imprimió una tarjeta con un número de orden y la inscripción «peregrino de la caravana egipcia». Al salir del puerto, recogían las tarjetas y las reunían. Después Rifaat las contaba y abonaba el importe total de todo el grupo. Por separado, acordó de antemano las condiciones con los propietarios de los sambucos y con los porteadores. La revisión de médicos y aduaneros se mantuvo, pero para sus peregrinos cesaron la cola nocturna y los pagos en el muelle.
La palabra «bab» significa «puerta». El origen del nombre «al-Bunt» sigue siendo discutido. Una versión lo relaciona con el mercado de cambistas que había cerca; otra, con un sello o una impresión en los documentos portuarios y aduaneros. Ambas versiones se refieren al orden que regía aquí: una persona bajaba de la embarcación, presentaba dinero y documentos, y solo después entraba en la ciudad.
El edificio actual adquirió su aspecto más amplio tiempo después. En mil novecientos treinta y tres, por orden de Abdulaziz ibn Saud, los servicios portuarios, la aduana y la cuarentena se reunieron en un edificio ampliado. En diciembre de dos mil veinticinco, tras su restauración, abrió aquí el Museo del Mar Rojo. Entre sus piezas se encuentran una gran ancla de hierro y fotografías de archivo del muelle, las embarcaciones y el puesto médico.
El mar se ha desplazado hacia el oeste por tierra de relleno. Ante los arcos dobles hay tierra firme, mientras que en tiempos de Ibrahim Rifaat el muelle de cuarentena terminaba aquí: por un lado esperaban las embarcaciones y por el otro comenzaba Yeda.
Información práctica
Los datos oficiales difieren: el Ministerio de Cultura indica domingo–viernes 10:00–22:00; el sitio de la Yeda histórica indica lunes cerrado, martes–domingo 10:00–22:00. Compruebe el día de la visita; el precio y el registro pueden cambiar.
Comprobado: sin fecha. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.Visite el museo solo si está accesible y conforme a las normas vigentes; puede dejarlo para una visita independiente. Desde fuera, compare el edificio con la costa actual.
