Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Pequeño templo de Gopalji
- Entradas a oficinas comerciales
- Patio de Lalaniyon ka Chowk
- Rótulos de joyería
La historia del lugar
Detrás de los rótulos de joyería y las puertas de pequeñas oficinas se organiza aquí un mercado mayorista interno de piedras. Los grandes exportadores tenían en esas salas gaddis, donde recibían pequeños lotes de talladores y pulidores, los examinaban y reunían mercancía para seguir comerciando. En el patio de Lalaniyon ka Chowk todavía se muestran piedras a los comerciantes y luego se las lleva al laboratorio para distinguir el mineral natural del sintético y detectar rastros de tratamiento. El pequeño templo comparte la misma casa con empresas de joyería.
Según una leyenda urbana, antes de la fundación de Jaipur había aquí, entre el bosque, un pequeño templo de Gopalji. Sawai Jai Singh II, gobernante de la vecina Amber y futuro fundador de la nueva capital, salió una vez de caza y se separó de su séquito. Necesitaba pasar la noche y encontrar el camino de regreso. Las personas que servían en el templo alimentaron al viajero desconocido y le dieron alojamiento.
Jai Singh prometió que, si construía una ciudad en este lugar, reconstruiría el templo y daría a una calle su nombre. En mil setecientos veintisiete fundó Jaipur y, según la misma leyenda, cumplió su promesa. Gopal es un nombre de Krishna, y «ji» expresa respeto. Por eso, Gopalji ka Rasta significa «la calle de Gopalji» y nombra a la deidad a la que estaba dedicado el templo que acogió al gobernante. La noche de caza y la promesa regia pertenecen a la tradición local: no se han encontrado documentos que confirmen este encuentro.
Más tarde surgió en la calle una organización comercial que no se ve en los escaparates del Bazar Johari. Los grandes exportadores tenían aquí gaddis, pequeñas oficinas donde examinaban lotes de piedras y cerraban tratos. Los talladores y pulidores entregaban la mercancía a intermediarios, y estos la llevaban a los comerciantes. Todavía a finales del siglo veinte, cada mañana se reunían aquí dalales, corredores con bolsitas de piedras ya preparadas. Compraban lotes a los talleres, los clasificaban por calidad y ganaban con la reventa. Los artesanos conseguían comprador sin abrir su propia tienda; los exportadores reunían, a partir de muchos lotes pequeños, volúmenes suficientes para seguir comerciando.
Este sistema mantuvo Gopalji ka Rasta como una dirección mayorista interna del barrio de joyería. En Lalaniyon ka Chowk, uno de los patios de la calle, todavía se muestran piedras a los comerciantes y se las lleva al laboratorio, donde se distingue el mineral natural del sintético y se detectan tratamientos. La casa número mil ciento treinta y tres se señala hoy a la vez como dirección de un pequeño templo de Gopalji y de empresas de joyería.
Información práctica
El callejón funciona de 10:00 a 20:00; muchas tiendas cierran durante varias horas después del mediodía, y algunas no abren los domingos.
Comprobado: 17 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.Observe solo desde el pasaje abierto y no entre en las oficinas ni en las salas de trabajo sin invitación. No debe tomar en las manos las piedras ni las herramientas.
