Parada 1 de 6

Plaza del Senado

Senaatintori

El monumento del centro vinculará el ceremonial urbano con una protesta masiva contra el emperador.

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Plaza del Senado
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En qué fijarse

  • Monumento a Alejandro II
  • Figura de bronce Lex (alegoría de la Ley)
  • Fachada oriental de la antigua Casa del Senado

La historia del lugar

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En el borde oriental de la plaza se alza la antigua Casa del Senado; enfrente se instaló la universidad y, más arriba, se eleva el principal templo luterano. Cuando Helsinki fue convertida en capital, el máximo órgano administrativo del Gran Ducado de Finlandia fue trasladado aquí desde Turku, y la plaza recibió su nombre. Entre estas fachadas se celebraban desfiles, aperturas de las asambleas de estamentos y procesiones universitarias, aunque la mayoría de los habitantes permanecía como espectadora. En la base del monumento se sienta la figura de Lex (alegoría de la Ley): una doncella finlandesa está cubierta con una piel de oso.

El trece de marzo de mil ochocientos noventa y nueve, los habitantes de Helsinki llegaron aquí vestidos de luto y cubrieron de flores el pedestal del Monumento a Alejandro II. Las flores estaban destinadas al emperador fallecido, pero el mensaje iba dirigido a su nieto, Nicolás II, que reinaba entonces.

La elección de la plaza fue precisa. La Plaza del Senado recibió su nombre del Senado de Finlandia, el máximo órgano administrativo finlandés en los años en que el Gran Ducado de Finlandia formaba parte del Imperio ruso y conservaba sus propias leyes. Después de que Helsinki se convirtiera en capital, el Senado de Finlandia fue trasladado aquí desde Turku; su edificio ocupó el lado oriental de la plaza. Enfrente instalaron la universidad y, más arriba, el principal templo luterano. Aquí se celebraban desfiles militares, aperturas de las dietas y procesiones universitarias. La mayoría de los habitantes participaba en ellas como espectadora.

Alejandro II se alza en el centro desde mil ochocientos noventa y cuatro. Diez años antes de la inauguración del monumento, los estamentos finlandeses convocaron un concurso en memoria del emperador, asesinado en San Petersburgo. Le agradecían decisiones importantes precisamente para Finlandia. En mil ochocientos sesenta y tres convocó la Dieta de Finlandia —una asamblea de cuatro estamentos que aprobaba leyes— después de una interrupción de más de medio siglo. Entonces comenzó también el paso de la lengua finlandesa a una posición igual a la del sueco en la administración. Los escultores representaron a Alejandro pronunciando un discurso ante aquella Dieta de Finlandia.

El quince de febrero de mil ochocientos noventa y nueve, Nicolás II firmó un manifiesto: en las cuestiones declaradas de ámbito imperial, la Dieta de Finlandia solo tendría voz consultiva. Los finlandeses consideraban que el emperador vulneraba las leyes establecidas para el ducado. En el edificio del Senado de Finlandia, los votos a favor y en contra de publicar el manifiesto quedaron empatados, diez a diez. El voto del vicepresidente decidió que el documento se publicaría de todos modos.

La periodista Tekla Hultin luchaba por la derogación del manifiesto. Por la noche, con las ventanas cerradas, hacía copias de la Gran Petición y distribuía hojas para las firmas. Vivía de su trabajo periodístico y arriesgaba sus propios ingresos: poco después, el gobernador general cerró la publicación que dirigía Hultin. Al día siguiente estuvo entre quienes llevaron flores al monumento. Los participantes de la manifestación silenciosa invocaban al abuelo que había convocado la Dieta de Finlandia para oponerse al nieto que apartaba a esa Dieta de Finlandia de la legislación.

En once días, los voluntarios reunieron quinientas veintidós mil novecientas treinta y una firmas. Quinientos representantes —uno de cada comunidad— se congregaron junto al Monumento a Alejandro II antes de viajar a San Petersburgo. Querían entregar personalmente la petición a Nicolás II y lograr la derogación del manifiesto. El emperador se negó a recibirlos. Los delegados regresaron a Helsinki y el manifiesto siguió vigente hasta noviembre de mil novecientos cinco.

Al pie del monumento sigue sentada la figura de bronce Lex (alegoría de la Ley), una doncella finlandesa cubierta con una piel de oso. Por encima de ella, Alejandro II mantiene la mano como si continuara su discurso ante la Dieta de Finlandia. En el lado oriental sigue en pie el edificio donde, treinta y seis años más tarde, un solo voto decidió el destino del manifiesto de su nieto.

Información práctica

Tiempo en la parada15 min
Siguiente puntoPalacio del Gobierno (antigua Casa del Senado)
Entradadesde fuera

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Siguiente paso

¿Adónde seguir?

Acérquese a la columnata del lado oriental de la plaza.

Parada 1 de 6Después: Palacio del Gobierno (antigua Casa del Senado)

Ruta terminada

Paseo completado

«Helsinki ceremonial: Plaza del Senado y el puerto» — 6 paradas, aprox. 1,3 km, aprox. 1 h.

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