Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- La figura de bronce del traductor
- El rollo alzado sobre la cabeza
- La mano derecha junto al pecho
- La inscripción del pedestal
La historia del lugar
En mil novecientos ochenta y ocho, el historiador italo-mexicano Gutierre Tibón llegó a Granada con un encargo ya preparado para la ciudad. Se consideraba descendiente del traductor medieval Yehuda ibn Tibbon y, pagando de su propio bolsillo, encargó al escultor granadino Miguel Moreno Romera fundir en bronce a su antepasado. Para el monumento eligieron la bifurcación de Calle Colcha, Calle San Matías y Calle Pavaneras: una entrada simbólica a Realejo.
Realejo es el nombre actual del barrio que, en la Granada musulmana, se llamaba Garnata al-Yahud, «Granada de los judíos». Se desconoce la casa exacta de Yehuda, y esta bifurcación no se presenta como su dirección. La estatua señala el límite del desaparecido barrio judío.
Yehuda nació en Granada hacia mil ciento veinte. Creció entre eruditos judíos que escribían libros en árabe y dominaba el árabe y el hebreo antiguo. Hacia mil ciento cincuenta, cuando las conquistas almohades iban acompañadas de persecuciones contra los no creyentes, Yehuda abandonó su ciudad natal. Se estableció en Lunel, en el sur de la actual Francia, y se ganaba la vida ejerciendo la medicina.
Allí se descubrió que el exiliado había traído consigo una habilidad poco común. Los eruditos de Lunel querían leer obras de pensadores judíos de Andalucía, pero no sabían árabe. Le pidieron a Yehuda que tradujera aquellos libros al hebreo antiguo. En mil ciento sesenta y uno comenzó a traducir la obra de Bahya ibn Paquda sobre los deberes morales del ser humano. Yehuda dudaba de que le bastaran las palabras hebreas antiguas para la filosofía árabe y advertía que lo criticarían por las expresiones nuevas. Primero hacía una traducción literal; después la reescribía como texto independiente y creaba los términos que faltaban.
Sus versiones desplazaron algunas traducciones anteriores. Tras el primer libro siguieron obras de Yehuda Halevi, Ibn Gabirol, Ibn Yanah y Saadia Gaon. El hijo de Yehuda, Samuel ibn Tibbon, continuó este oficio y tradujo la Guía de perplejos de Maimónides; las siguientes generaciones de la familia se dedicaron a la filosofía, la medicina, las matemáticas y la astronomía. Samuel llamaba a su padre «padre de los traductores». De ahí la inscripción del pedestal granadino: «patriarca de los traductores».
El veinticuatro de junio de mil novecientos ochenta y ocho, Gutierre Tibón entregó el monumento a la ciudad. Yehuda aparece avanzando, con la mano derecha junto al pecho y un rollo alzado sobre la cabeza. No es un manuscrito conservado ni un objeto sacado de Granada: el rollo representa los libros que el exiliado empezó a traducir ya en Lunel. Aquí no está el umbral exacto de su casa; hay un hombre de bronce ante el umbral del barrio del que se marchó.
Información práctica
Monumento abierto en la acera; mírelo como un marcador de entrada a Realejo, sin detenerse en el estrecho paso.
Comprobado: 28 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.Es una parada al aire libre; para el relato basta con observar la figura y la inscripción desde la acera.
