Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Galería abierta inferior
- Escudos de Granada
- Nivel superior
- Signos de los Reyes Católicos
La historia del lugar
Los escudos de Granada entre los arcos se encuentran junto a los signos de los Reyes Católicos en el nivel superior: la fachada conserva la época en que las transacciones mercantiles ocupaban la galería abierta inferior y las dependencias de la Capilla Real de Granada se situaban más arriba. Aquí se formalizaban contratos y pagos, y se comprobaban los pesos y las medidas de las mercancías de la vecina Alcaicería. El comercio permaneció poco tiempo; más tarde, la antigua sala de tratos se convirtió en la entrada de la Capilla Real de Granada.
En octubre de mil quinientos dieciocho, el mercader genovés Esteban Centurión acudió al Ayuntamiento de Granada con la propuesta de abrir un banco. Había amasado su fortuna con el comercio marítimo: enviaba a través de Sevilla grandes partidas de seda granadina al otro lado del océano. Ahora quería, junto con su hermano Carlo, aceptar depósitos y garantizar los pagos entre mercaderes con licencia municipal.
Los Centurión prometieron pagar al Ayuntamiento diez mil maravedíes al año y ofrecieron una garantía de veinte mil ducados. Ese dinero servía de fianza: si el banquero no cumplía sus obligaciones, respondería con sus bienes. Otros financieros genoveses se unieron de inmediato a los hermanos. El Ayuntamiento autorizó a la sociedad a operar desde mil quinientos diecinueve hasta mil quinientos veintiséis.
Eligieron el lugar para el banco y la sala de contratación frente a la antigua Madraza de Granada, donde entonces sesionaba el Ayuntamiento. Cerca estaba la Alcaicería: la seda que se compraba allí podía convertirse aquí en contrato, pago y garantía. En la sala debían reunirse los mercaderes, y un inspector municipal debía certificar los pesos y las medidas. De ahí el nombre: Lonja de Mercaderes significa una bolsa mercantil, una casa para cerrar tratos.
Pero los canónigos de la Capilla Real de Granada necesitaban el mismo solar. Se ocupaban de los oficios religiosos junto a las tumbas reales, querían instalar aquí una sacristía y sostenían que las negociaciones comerciales interferirían con el servicio de la iglesia. La disputa con el Ayuntamiento cambió el propio edificio. A los mercaderes les asignaron la galería abierta inferior, y encima de ella permitieron construir dependencias para la capilla. En el nivel inferior colocaron, entre los arcos, los escudos de Granada; arriba, los signos de los Reyes Católicos.
Los constructores terminaron la Lonja de Mercaderes en mil quinientos veintidós. Sin embargo, la sala de contratación resultó incómoda para la actividad prevista. Ya en mil quinientos veintiocho, el Ayuntamiento dejó de utilizarla como bolsa, la vendió a la Capilla Real de Granada y decidió construir una nueva Lonja junto a las tiendas de Plaza Bib-Rambla, más cerca de la Alcaicería. La sociedad mercantil de los Centurión obtuvo su plazo bancario, pero el local por el que había comenzado la disputa solo sirvió al comercio durante unos pocos años.
Ahora se entra en la Capilla Real de Granada por la antigua sala de tratos. Abajo permanecen los escudos municipales; arriba, los signos reales: los dos niveles conservan las condiciones del acuerdo entre mercaderes, Ayuntamiento y canónigos, aunque los propios mercaderes se marcharon de aquí hace casi cinco siglos.
Información práctica
Vista solo desde el exterior; el interior está cerrado a las visitas sin permiso especial.
Comprobado: 17 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.Los principales detalles arquitectónicos se observan cómodamente desde la calle. Aléjese unos pasos del portal para ver la fachada completa y no estorbar a quienes entran.
