Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- El lugar donde confluyen el Lys y el Escalda
- Pontones flotantes
- Barcos de acogida
La historia del lugar
En la confluencia del Lys y el Escalda, embarcaderos flotantes se mantienen sobre el agua, y a ellos llegan pequeñas embarcaciones de acogida. Fueron instalados en el año dos mil cinco para estancias cortas: los propietarios de las embarcaciones atracan aquí durante unas cuantas noches y desembarcan directamente en la ciudad. El agua junto a los pontones parece tranquila, pero precisamente aquí dos ríos convergen en un único nudo fluvial.
Hacia el año seiscientos treinta llegó aquí Amando, un misionero aquitano al que el rey franco Dagoberto encargó convertir al cristianismo a los habitantes de Ganda. El apoyo real le proporcionaba recursos y acompañantes, pero no lo protegía de los propios gandenses, los habitantes de Ganda. Una vida de santo redactada en el siglo siguiente relata que los habitantes golpearon al predicador y lo arrojaron varias veces al río, probablemente al Escalda. El autor de la vida no indicó el tramo exacto de la orilla.
Amando continuó predicando. Según la misma vida, la actitud hacia él cambió después de un milagro: el misionero habría devuelto a la vida a un hombre ahorcado. Es una tradición eclesiástica, no un hecho comprobable. Sin embargo, se conoce el resultado: en el lugar donde el Lys desemboca en el Escalda, Amando fundó una iglesia y reunió una comunidad.
Uno de sus seguidores fue Bavón, un rico terrateniente de Hesbaye. Su hacienda le proporcionaba sustento; su elección le costó aquella prosperidad habitual. Bavón repartió sus bienes y pasó el resto de su vida como ermitaño. Tras su muerte, sus restos fueron trasladados a la iglesia de Ganda. Los peregrinos acudieron a ellos con ofrendas, alrededor de la iglesia se formó una comunidad monástica que más tarde se convirtió en la Abadía de San Bavón.
La gran hacienda monástica necesitaba un lugar al que pudieran llevarse productos desde sus propiedades y desde el que las mercancías siguieran su camino. Aquí convergían dos vías fluviales. Cerca se establecieron comerciantes, transportistas y artesanos, y poco después de mediados del siglo noveno apareció en una fuente escrita la expresión «Portus Ganda». La palabra «portus» designaba entonces un asentamiento comercial, y «Ganda», una desembocadura o una confluencia de ríos. De este nombre procede también el nombre de Gante.
Los pontones actuales aparecieron en el año dos mil cinco. Es un puerto de acogida: los barcos atracan durante unas cuantas noches y sus propietarios desembarcan directamente en la ciudad. En el nombre «Portus Ganda» se han conservado tanto la ocupación de los primeros habitantes —el comercio junto al agua— como la razón por la que se reunieron precisamente aquí: el Lys desemboca en el Escalda junto a los amarres del puerto actual.
Información práctica
Espacio urbano abierto junto a la marina; las embarcaciones privadas y las pasarelas de servicio no forman parte de la ruta.
Comprobado: 30 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.Sitúate de modo que veas no una sola lámina de agua, sino la propia unión de los ríos; para ello no es necesario salir a los pontones.
