Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Tres cruces de acero
- Anclas de barco
- Muro con los apellidos de los fallecidos
- Dos placas en el pavimento
La historia del lugar
En el lugar de la antigua terminal de tranvías se alzan tres cruces de acero, cada una de más de cuarenta metros de altura. Entre ellas están fijadas anclas de barco, y los relieves de la base muestran el trabajo de los constructores navales; junto a ellas se ha levantado un muro con los nombres de los fallecidos. En diciembre se llevan coronas hasta él. En el pavimento cercano se han incrustado dos pequeñas placas que señalan los dos puntos por los que el monumento fue levantado precisamente aquí.
En la mañana del dieciséis de diciembre de mil novecientos setenta, una cadena de soldados y milicianos bloqueó la Puerta n.º 2 del Astillero de Gdansk. Cuatro días antes, la dirección de la República Popular de Polonia había anunciado una subida de precios de la carne, el pescado, la harina, los cereales y otros productos. Los trabajadores del Astillero de Gdansk detuvieron la producción y exigieron que se revocara la decisión. Tras dos días de enfrentamientos, varios cientos de personas intentaron salir del recinto de la empresa. Cuando un grupo de varias decenas de trabajadores se dirigió hacia el cordón, abrieron fuego contra él.
Entre aquel grupo caminaba Jerzy Matelski, de veintisiete años. En el astillero trabajó primero como peón de transporte y después como gruista, al tiempo que estudiaba en una escuela técnica. En casa lo esperaban su esposa y su hija de tres años. Una bala le alcanzó el pecho.
Cerca se encontraba Stefan Mosiewicz, pintor del astillero, de veintidós años. Creció como el mayor de diez hijos en una familia que tenía una pequeña explotación cerca de Sztum, sirvió en el ejército y se trasladó a Gdansk para ganar dinero. Lo hirieron en la cabeza. Según los documentos conservados, en ambos casos dispararon desde lejos; fueron impactos directos, no rebotes. Matelski y Mosiewicz murieron después de ser trasladados al hospital, y varias personas más resultaron heridas.
Los disparos junto a la puerta ayudaron a quebrar la resistencia del comité de huelga. En la noche del diecisiete de diciembre, los trabajadores pusieron fin a la huelga y se dispersaron hacia sus casas. Dos días después, Matelski y Mosiewicz fueron enterrados en el cementerio de Srebrzysko a última hora de la noche, sin la participación de sus familias. Los nombres de los fallecidos aparecieron en la prensa local solo un mes después.
Henryk Lenarciak, cerrajero de este astillero y participante del comité de huelga de diciembre, trató de conseguir que se instalara junto a la puerta una placa conmemorativa o un monumento. En febrero de mil novecientos setenta y uno presentó esta propuesta en una conferencia sindical. Al principio los funcionarios aceptaron, pero después se negaron. Antes del aniversario de los acontecimientos de mil novecientos setenta y nueve, el Servicio de Seguridad detuvo a Lenarciak durante dos días.
Los trabajadores retomaron la exigencia de un monumento durante la huelga de agosto de mil novecientos ochenta. La historia de las propias negociaciones ya quedó en la Puerta n.º 2 del Astillero de Gdansk; aquí importa otro resultado de ellas. El diseñador de barcos Bogdan Pietruszka realizó el primer boceto del monumento el día en que comenzó la huelga. Tras la firma del acuerdo, Lenarciak encabezó el comité público de construcción. El dinero se reunió mediante donaciones, las piezas se fabricaron en varias empresas y las estructuras de acero, en el propio astillero. Los trabajadores lograron terminar el monumento en tres meses y lo inauguraron el dieciséis de diciembre, exactamente diez años después de los disparos.
Tres cruces de acero de cuarenta y dos metros de altura están unidas por anclas de barco. En la base hay relieves con escenas de la vida de los trabajadores de los astilleros y, junto a ella, un muro con los apellidos de los fallecidos. En la plaza se celebran ceremonias conmemorativas de diciembre y ofrendas de coronas.
Las marcas más precisas se encuentran bajo las enormes cruces. En mil novecientos veinte se incrustaron dos pequeñas placas en el pavimento frente a la puerta: una donde el gruista Jerzy Matelski fue herido de muerte y la otra donde cayó el pintor Stefan Mosiewicz. El monumento ocupa la antigua terminal de tranvías, y estas placas conservan dos lugares concretos por los que se levantó precisamente aquí.
Información práctica
La plaza y el monumento están accesibles las veinticuatro horas.
Comprobado: sin fecha. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.Rodee la base del monumento para ver los relieves y las inscripciones; trate la plaza como un lugar de duelo, y no solo como un lugar fotogénico.
