Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- La casa georgiana número cincuenta y nueve
- Escaparates de antigüedades
- Apellidos de comerciantes en las fachadas
- Rótulo de la tienda de muebles Oxfam
La historia del lugar
Tras los escaparates de antigüedades se extiende una antigua calle comercial, y bajo las casas posteriores se encuentra un terreno que perteneció al monasterio y a su cementerio. Durante las excavaciones se hallaron aquí enterramientos, tumbas de piedra, restos de ataúdes y baldosas medievales, aunque del convento ya no se ve nada sobre el terreno. La casa georgiana número cincuenta y nueve conserva en su fachada la huella de la siguiente época de esta calle, y cerca, en los escaparates, siguen expuestos muebles antiguos y objetos que buscan un nuevo propietario.
El nombre de Francis Street procede de un monasterio franciscano. Los franciscanos son monjes mendicantes, seguidores de Francisco de Asís: predicaban y vivían de las donaciones. Hacia el año mil doscientos treinta y tres, los hermanos se asentaron cerca de este camino, y en mil trescientos treinta y siete ya lo llamaban calle de San Francisco.
El rey inglés Enrique VIII, que confiscaba tierras monásticas, disolvió el convento hacia el año mil quinientos cuarenta. No queda nada de él sobre el terreno. En mil novecientos noventa y cuatro, los arqueólogos trabajaron junto a las casas de los números treinta y cuatro al treinta y seis y encontraron ochenta y cuatro enterramientos, tumbas de piedra, restos de ataúdes de madera y baldosas medievales. El nombre se conserva en las placas de la calle; el cementerio, bajo las construcciones posteriores.
El barrio de antigüedades tiene otra dirección precisa: el número cincuenta y nueve. A comienzos de la década de mil novecientos setenta, lo compró Paul Cooke, comerciante de muebles antiguos que necesitaba un local para su propio negocio. Francis Street era entonces una calle comercial local y descuidada: las tiendas cerraban, pero los alquileres seguían siendo baratos. Niall Mullen, que más tarde empezó a trabajar a tiempo parcial para Cooke mientras estudiaba, recordaba que la madre del comerciante se horrorizó ante la sola intención de abrir aquí una tienda.
Cooke abrió aun así Cook Antiques, la primera tienda de antigüedades de Francis Street. Ganaba dinero con los muebles, así que había que atraer expresamente hasta aquí a los compradores: el flujo casual no bastaba para armarios, mesas y aparadores. La tienda creció; durante un tiempo, Cooke llegó a tener hasta cuarenta y cinco empleados.
Chantal O'Sullivan trabajó para él desde mil novecientos ochenta hasta mil novecientos ochenta y nueve, y después abrió su propia empresa en esta misma calle. Tras terminar la universidad, Mullen pasó a trabajar a tiempo completo y más tarde también se convirtió en comerciante independiente. El propio Cooke se trasladó a un local grande situado enfrente. El número cincuenta y nueve se transformó en una galería de antigüedades, donde doce comerciantes vendían bajo un mismo techo. Una tienda proporcionó a sus competidores empleados, experiencia y una dirección ya establecida.
En octubre de dos mil tres, los propietarios de las ya numerosas tiendas y galerías se unieron, denominaron a Francis Street el barrio de arte y antigüedades de Dublín y publicaron una guía conjunta de sus establecimientos. La casa georgiana número cincuenta y nueve, construida hacia mil ochocientos veinte, sigue en pie. Ya no tiene el rótulo de Cook Antiques; enfrente, en el local posterior de Cooke, funciona una tienda de muebles de Oxfam, y en las fachadas vecinas permanecen los apellidos de los comerciantes que empezaron con él.
Información práctica
La calle está siempre accesible; las tiendas y galerías tienen sus propios horarios, que conviene comprobar de forma puntual.
Comprobado: 26 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.Las tiendas siguen siendo comercios privados, no salas de museo: entra solo por puertas abiertas, pregunta antes de fotografiar y no toques objetos frágiles sin permiso.
