Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Monumento a Henry Grattan
- La mano de bronce levantada
- Fachada del Banco de Irlanda
- Puertas de Trinity College
La historia del lugar
College Green comenzó como Hoggen Green, un espacio abierto: un prado al borde del Dublín de entonces. Tras la fundación de Trinity College se consolidó su nombre actual. A finales del siglo diecisiete levantaron frente a los edificios docentes una construcción independiente para las dos cámaras, y la antigua periferia se convirtió en un espacio ceremonial entre la universidad y los legisladores. En la isleta del centro de la plaza, la figura de bronce con la mano levantada sigue uniendo con la mirada esas dos orillas de la vida urbana.
En la isleta del centro de College Green, el Henry Grattan de bronce levanta la mano, como si volviera a pedir la palabra. Frente a él están las puertas de Trinity College; a su espalda, el Banco de Irlanda. Antes de ser banco, aquí se reunía el Parlamento irlandés, y la sala en la que Grattan pronunció los principales discursos de su vida se encontraba dentro de este edificio.
El nombre de la plaza apareció después de la fundación de Trinity College. Antes, el espacio abierto situado ante él se llamaba Hoggen Green. A finales del siglo diecisiete se consolidó el nombre College Green, «el prado junto al colegio». Después levantaron frente a los edificios docentes una construcción específica para las dos cámaras del Parlamento, y el antiguo prado periférico se convirtió en un espacio ceremonial entre los legisladores y la universidad.
Grattan llegó aquí en mil setecientos setenta y cinco como abogado protestante y diputado por el minúsculo distrito de Charlemont. No obtuvo el escaño en una contienda electoral moderna: se lo proporcionó su protector, el conde de Charlemont. La mayoría de los habitantes de Irlanda, los católicos, no podía sentarse en la Cámara de los Comunes. Grattan perseguía un cambio muy concreto: que las leyes para Irlanda las aprobara un Parlamento en Dublín y que el Parlamento británico ya no pudiera derogarlas ni promulgar leyes propias.
La oportunidad surgió de la guerra en América. Las tropas británicas fueron enviadas al otro lado del océano y, para defender Irlanda de una posible invasión francesa, terratenientes y habitantes de las ciudades formaron cuerpos de voluntarios. Eran unidades armadas, principalmente protestantes. Cuando pasó el peligro inmediato, los voluntarios exigieron autonomía legislativa. Su convención en Dungannon declaró que Irlanda solo podía estar vinculada por leyes aprobadas por su propio rey, lores y comunes.
El dieciséis de abril de mil setecientos ochenta y dos, Grattan presentó esa exigencia en la Cámara de los Comunes de College Green. El Gobierno británico, debilitado por las derrotas en América y sin querer enfrentarse también a voluntarios armados, cedió. Primero, el Parlamento de Londres derogó la ley que afirmaba su derecho a promulgar leyes para Irlanda y, al año siguiente, la renuncia quedó fijada definitivamente.
Aquello era autonomía legislativa, no la independencia del Estado actual. El rey seguía siendo común, los ministros no los nombraban los diputados de Dublín y los católicos seguían sin poder ocupar escaños en el Parlamento. Pero durante los dieciocho años siguientes las leyes se aprobaron precisamente en el edificio situado detrás del monumento, y ese período pasó a llamarse Parlamento de Grattan.
La recompensa muestra hasta qué punto cambió la vida del propio diputado. El Parlamento le ofreció cien mil libras. Grattan rechazó la mitad, pero aceptó cincuenta mil, una suma enorme que le proporcionó independencia económica. Con ese dinero adquirió tierras y la casa de Tinnahinch, en el condado de Wicklow. El hombre que había iniciado su carrera con un escaño regalado por un protector vivía ahora en una propiedad propia, comprada con la gratitud del Parlamento.
Dieciocho años después volvió aquí para defender el orden que había creado. Tras la rebelión de mil setecientos noventa y ocho, el primer ministro británico William Pitt decidió unir los dos reinos y abolir el Parlamento de Dublín. Para respaldar la unión, prometieron a los propietarios de escaños compensaciones, cargos, pensiones y títulos.
Grattan estaba entonces gravemente enfermo y apenas participaba en política. Según los recuerdos de su esposa, Henrietta Grattan le recordó que había recibido mucho del país y que ahora debía gastar en defenderlo su dinero y, si era necesario, su sangre. En enero de mil ochocientos fue elegido diputado por Wicklow durante la noche. Al amanecer llevaron a Grattan a la Cámara de los Comunes en una silla cerrada, envuelto en una manta. Temiendo un ataque, llevó consigo pistolas cargadas.
Entró en la sala con el uniforme azul de voluntario, de aquella misma organización cuyo apoyo le había ayudado a obtener concesiones en mil setecientos ochenta y dos. Debido a su debilidad, los diputados le permitieron hablar sentado. El discurso duró unas dos horas, pero perdió la votación. En marzo, ambas cámaras aceptaron la unión y, desde el primero de enero de mil ochocientos uno, el Parlamento irlandés dejó de existir. Grattan regresó a Tinnahinch; más tarde ocupó un escaño ya en Londres y defendió derechos políticos para los católicos.
El Banco de Irlanda compró el edificio vacío en mil ochocientos tres. El secretario principal Charles Abbot anotó que había conseguido un acuerdo privado: las antiguas salas parlamentarias debían transformarse de modo que ya no pudiera celebrarse en ellas un debate público. La Cámara de los Comunes, donde Grattan habló en mil setecientos ochenta y dos y mil ochocientos, fue dividida y desmontada para crear dependencias bancarias. La Cámara de los Lores se conservó.
El monumento se erigió en mil ochocientos setenta y seis. El Grattan de bronce quedó fuera; a su espalda se conserva la fachada del Parlamento, pero la sala hacia la que se dirige su gesto alzado ya no existe.
Información práctica
La parada es completamente exterior. La principal limitación aquí no es el horario, sino la intensidad del tráfico y la necesidad de observar el espacio desde el borde seguro.
Comprobado: 26 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.El tráfico aquí es intenso: contempla las fachadas opuestas desde las aceras y cambia de lado solo por el paso de peatones. El antiguo Parlamento está ahora ocupado por el Banco de Irlanda.
