Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Cúpula blanca
- Celosías de mármol
- Cubiertas chadar y pétalos
- El mausoleo de Amir Khusrau enfrente
La historia del lugar
Bajo la cúpula blanca se alza el dargah, un santuario alrededor de la tumba de un santo sufí venerado. El pabellón actual se levantó en el siglo dieciséis en el lugar de un mausoleo anterior y después fue transformado varias veces. Las celosías de mármol rodean la lápida, que los peregrinos cubren con chadares y esparcen con pétalos al pedir baraka, una bendición. Enfrente descansa el poeta cortesano Amir Khusrau y, los jueves, los qawwales se sientan entre los dos mausoleos y comienzan el canto con el qaul.
Antes de morir, en la primavera de mil trescientos veinticinco, el jeque Muhammad Nizamuddin pidió a sus discípulos que lo enterraran al aire libre, en el patio junto a la Mezquita Jamaat Khana comunitaria. Dirigía la rama de Delhi de la orden chishti y procuraba no depender de la corte del sultán: no visitaba a los gobernantes, no aceptaba concesiones de tierras y su comunidad vivía de donaciones no solicitadas. Las repartían sin acumularlas como fortuna, por lo que una disputa con el soberano podía dejar al jeque sin protección ni medios.
Los discípulos cumplieron su petición y dispusieron una tumba sencilla al aire libre. Pero Muhammad bin Tughluq, el nuevo sultán de Delhi, acudió al funeral y decidió rendir públicamente homenaje al hombre que en vida había evitado a los sultanes. Él mismo ayudó a llevar las andas funerarias desde la khanqah hasta la tumba y, poco después, ordenó levantar sobre ella la primera cúpula. El entierro permaneció poco tiempo abierto al cielo.
No queda nada del primer mausoleo. En el siglo dieciséis levantaron sobre el mismo lugar de entierro un pabellón que, tras numerosas transformaciones, ha llegado hasta nuestros días. Bajo su cúpula y sus celosías de mármol yace el hombre que pidió prescindir de un techo.
«Hazrat» en el nombre significa «venerable»; «Auliya», «amigo de Dios», es decir, un santo venerado. Se llama dargah al santuario formado alrededor de la tumba de una persona así. Los peregrinos cubren la lápida con telas chadar y pétalos, recitan oraciones y piden baraka, una bendición. El aniversario de la muerte de un santo se llama urs, «boda»: los sufíes lo entienden como un encuentro con Dios, por eso aquí se reúnen tanto para orar como para cantar.
Esta música tiene una segunda sepultura. Amir Khusrau era poeta cortesano, se ganaba la vida componiendo para los sultanes y, al mismo tiempo, seguía siendo discípulo de Nizamuddin. Sus obligaciones de servicio lo llevaron a una campaña en Bengala precisamente cuando murió su maestro. Khusrau regresó a Delhi; según la tradición del dargah, repartió sus bienes y pasó sus días junto a la tumba. Medio año después murió el poeta y lo enterraron al lado, a los pies de Nizamuddin.
Khusrau dio una forma especial a las reuniones sufíes para escuchar poesía e introdujo el qaul, un canto basado en un dicho del Profeta. Los qawwales de este dargah todavía comienzan sus actuaciones con el qaul. Los jueves se sientan en el patio entre los dos mausoleos: bajo la cúpula blanca está la tumba del maestro; enfrente, la tumba del poeta cortesano al que el servicio una vez no dejó llegar a tiempo junto a Nizamuddin.
Información práctica
Abierto todos los días aproximadamente de 5:00 a 22:30; los jueves el qawwali continúa hasta altas horas de la noche. Entrada libre.
Comprobado: 28 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.Este es un santuario en uso: respete las normas de vestimenta, quítese los zapatos en el lugar indicado y no pase por delante de quienes estén rezando. Puede que no haya música durante su visita.
