Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Paseo de ladrillo
- Cuatro hileras de robles
- Muelle público
- Columpios sobre el agua
La historia del lugar
En otro tiempo, estas cuatro manzanas de Concord Street eran transitables para los coches; ahora, junto al agua se extiende un ancho paseo de ladrillo, bordeado por cuatro hileras de robles. Los senderos transversales llevan desde las manzanas de la ciudad directamente hasta el río Cooper. El muelle no tiene amarres: se dispuso para quienes no tienen barco propio, para sentarse sobre el agua en un columpio o pescar. Los coches se dejan en los garajes, y la orilla sigue siendo peatonal.
A mediados de los años setenta del siglo veinte, no había parque en esta orilla. Al sur de Gadsden's Wharf seguían quedando almacenes, zonas de carga y pilotes ennegrecidos de una terminal de barcos de vapor que se había incendiado en mil novecientos cincuenta y cinco. Parte del terreno servía como aparcamiento de grava. Un promotor privado planeaba levantar aquí altos edificios residenciales y comerciales, y llamaba al futuro complejo cerrado «la Venecia del Sureste».
En mil novecientos setenta y cinco, Joseph P. Riley, Jr. se convirtió en alcalde de Charleston. Se esforzó por que el último tramo libre de la orilla del río Cooper en esta parte de la ciudad siguiera siendo accesible a todos. Hubo que detener el proyecto del promotor, aunque el terreno ya estaba en manos privadas. Riley organizó un intercambio de parcelas, asumió la búsqueda de dinero y, en mil novecientos setenta y nueve, la ciudad empezó a comprar el terreno.
El arquitecto paisajista Stuart Dawson debía conectar las calles de Charleston con el agua. Cerraron al tráfico cuatro manzanas de Concord Street. La calzada fue sustituida por un ancho paseo de ladrillo con cuatro hileras de robles, y las calles transversales se prolongaron con senderos peatonales hasta el río. Las plazas de aparcamiento se trasladaron a garajes. Los muelles se diseñaron sin amarres: Riley quería que una persona sin barco propio pudiera estar sobre el agua, sentarse en un columpio o pescar.
Los constructores empezaron a trabajar en mil novecientos ochenta y ocho. El otoño siguiente, el huracán Hugo causó al parque, aún no inaugurado, daños de aproximadamente un millón de dólares. Los trabajadores repararon lo destruido y, el once de mayo de mil novecientos noventa, el parque recibió visitantes, solo una semana después de la fecha límite fijada antes del huracán.
Riley contó después que, durante la construcción, vio en el primer muelle terminado a un limpiabotas conocido. El hombre recorría la ciudad en bicicleta y tenía recursos muy modestos. Resultó que venía aquí cada mañana. Cuando Riley le preguntó para qué, el hombre respondió: porque aquí es bonito. Por eso Riley insistía en que el muelle no estuviera ocupado por barcos privados ni entretenimientos de pago.
A finales de dos mil quince, cuando Riley completaba su cuadragésimo año como alcalde, el ayuntamiento dio al parque su nombre. El actual paseo de ladrillo bajo los robles ocupa la antigua calzada de Concord Street, y el muelle lleva hasta el agua tal como Riley lo concibió para los habitantes de la ciudad sin barcos propios.
Información práctica
Paseo marítimo municipal abierto; algunas zonas, muelles y servicios pueden cerrarse por obras, el tiempo y eventos.
Comprobado: 1 de julio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.Es un tramo abierto, sin protección garantizada frente al sol ni al viento; úselo para un breve descanso sin perder el vínculo con el pasado de la orilla.
