Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- La columna central
- Las figuras de bronce de los gobernantes
- La placa de piedra ante la columna
- El Palacio del Arte
La historia del lugar
La columna central y el semicírculo de gobernantes de bronce organizan el enorme campo de piedra junto al Palacio del Arte. Las figuras alrededor de la columna recuerdan a las tribus magiares que llegaron a la cuenca de los Cárpatos. El nombre actual de la plaza está relacionado con la tumba simbólica de los soldados, aunque nunca hubo restos bajo la piedra. Se retiraron los céspedes ante la columnata y se pavimentó todo el espacio para que pudiera acoger ceremonias de toda la ciudad.
El dieciséis de junio de mil novecientos ochenta y nueve había seis féretros ante las escaleras del Palacio del Arte. Cinco contenían los restos de Imre Nagy y de cuatro de sus compañeros. El sexto se dejó vacío, para los ejecutados tras la Revolución húngara de mil novecientos cincuenta y seis cuyos cuerpos no se habían podido encontrar ni identificar. La guardia de honor la montaron familiares de los muertos y antiguos presos políticos. La plaza se llenó de aproximadamente un cuarto de millón de personas.
Imre Nagy había sido jefe del Gobierno húngaro durante la revolución y trataba de conseguir la neutralidad para el país. Cuando cambió la situación, anunció la salida de Hungría del Pacto de Varsovia y pidió protección internacional. El levantamiento fue reprimido. Nagy fue detenido, juzgado en secreto y ejecutado el dieciséis de junio de mil novecientos cincuenta y ocho.
A sus familiares les comunicaron la ejecución a través de un periódico, pero no les mostraron la tumba. El cuerpo fue enterrado primero en el patio de una prisión y, dos años y medio después, trasladado de noche al remoto sector tricentésimo primero del cementerio de Rákoskeresztúr. A Nagy lo colocaron boca abajo y lo inscribieron en el libro del cementerio con un nombre falso.
Treinta años después, antiguos presos y familias de los ejecutados crearon el Comité de Justicia Histórica. Exigían encontrar los restos, enterrar a los muertos con sus verdaderos nombres y anular las sentencias dictadas contra ellos. En la primavera de mil novecientos ochenta y nueve, la dirección del país autorizó la exhumación y el funeral público. Los organizadores eligieron la plaza de los Héroes: la plaza ya servía como principal escenario de ceremonias estatales, y la piedra baja ante la columna central estaba dedicada a los héroes caídos. El espacio permitía reunir a una multitud enorme: ya en mil novecientos treinta y ocho se retiraron los céspedes y se pavimentó toda la plaza para las celebraciones multitudinarias.
Después de la ceremonia, los cinco féretros fueron llevados de nuevo al sector tricentésimo primero y bajados a tumbas con nombres. Veinte días después, el Tribunal Supremo de Hungría declaró ilegal la sentencia de mil novecientos cincuenta y ocho y la anuló.
Los gobernantes de bronce de la columnata semicircular pertenecen al Monumento del Milenio de la llegada de las tribus magiares a la cuenca de los Cárpatos. El nombre de la plaza surgió por otra razón. En mil novecientos veintinueve se instaló ante la columna una tumba simbólica de soldados húngaros muertos en la Primera Guerra Mundial. No había restos bajo la piedra. Tres años después, la ciudad llamó plaza de los Héroes al espacio situado ante ella. La piedra dañada por la guerra fue retirada más tarde; la placa actual se colocó en la primavera de mil novecientos cincuenta y seis y fue dedicada a todos quienes dieron la vida por la libertad del pueblo y la independencia del país.
Los cinco féretros permanecieron aquí un día y fueron al cementerio. El sexto estaba vacío. La Piedra Conmemorativa de los Héroes, que dio nombre a la plaza, también sigue vacía: nadie está enterrado bajo ella.
Información práctica
Plaza urbana abierta junto a la entrada del Parque de la Ciudad; las ceremonias, concentraciones y festivales pueden modificar el tránsito y los puntos de vista.
Comprobado: 28 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.La plaza está abierta y casi no tiene sombra; mantente alejado de la calzada y reserva tiempo para rodear el monumento por completo.
