Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Edificio de la Academia de Música
- Monumento a Ferenc Liszt
- Árboles en el centro de la plaza
- Terrazas de restaurantes
La historia del lugar
Ferenc Liszt no llegó a conocer ni la plaza que lleva su nombre ni el palacio de la música situado en uno de sus extremos. El pianista y compositor húngaro participó en la creación de la Academia de Música Ferenc Liszt y fue su primer presidente. Cuando, el doce de mayo de mil novecientos siete, la academia inauguró el edificio actual, Liszt llevaba ya casi veintiún años muerto. Ese mismo día, el amplio tramo de la calle Kertész ante el nuevo palacio recibió el nombre de «plaza Ferenc Liszt». De ahí su disposición actual: en un extremo, los músicos estudian y dan conciertos; el centro lo ocupan los árboles y el monumento al fundador de la academia; a los lados se encuentran las terrazas de los restaurantes.
A última hora de la noche del diez de enero de mil novecientos cuarenta y cinco trajeron aquí a Károly Ligeti, de diecisiete años, a sus padres y a varias personas más. El padre de Károly, Ernő Ligeti, vivía del periodismo: dirigía periódicos, publicaba su propio semanario y escribía libros. Tras la aprobación de las leyes antijudías, su publicación perdió la licencia y la familia se trasladó de Transilvania a Budapest. Aquí, Ernő volvió a conseguir trabajo en una redacción, pero poco después fue internado. Sus conocidos y unos documentos de protección suizos le ayudaron a salir en libertad.
La familia se instaló en una casa bajo protección suiza. Esto significaba que los residentes tenían documentos de un Estado neutral; no había guardias armados en la puerta. En enero, fascistas húngaros del Partido de la Cruz Flechada llegaron a la casa. Buscaban armas, dinero y judíos a quienes aún pudieran robar y llevarse. Llevaron a los Ligeti a la sede de la avenida Andrássy, en el número sesenta, les quitaron sus objetos de valor, los golpearon y después los condujeron al espacio abierto más cercano: la plaza Ferenc Liszt.
Aquí fusilaron a Ernő, a su esposa Margit y a su hijo. Károly recibió cuatro disparos, pero sobrevivió. Una patrulla militar húngara lo recogió y lo llevó a un hospital judío. Tras recuperarse, Károly se fue primero a Alemania y después a Estados Unidos; se hizo joyero, abrió dos empresas en California y ayudó a Yad Vashem. Sus padres quedaron entre los muertos de la plaza.
El fusilamiento de la familia Ligeti fue uno de varios. Durante las primeras semanas de enero traían aquí a vecinos de las casas cercanas con estrellas amarillas y a poseedores de documentos extranjeros de protección. Los cuerpos se enterraban allí mismo; junto con los asesinados colocaban en las fosas a quienes habían muerto en los bombardeos. Por eso es imposible establecer el número exacto de víctimas.
En la primavera de mil novecientos cuarenta y seis extrajeron más de doscientos cuerpos de cinco fosas. Lograron identificar unos cuarenta, por la ropa, los documentos y los objetos de los bolsillos. Entre los identificados no estaban los cuerpos de Ernő y Margit Ligeti. Tras la exhumación, rellenaron las fosas, asfaltaron los espacios frente a los cafés y plantaron rosas junto a ellos. Parte de las actuales terrazas de los restaurantes ocupa la misma zona de la plaza; se desconoce dónde están enterrados exactamente los padres del superviviente Károly.
Información práctica
La plaza está abierta; el edificio de la Academia de Música Ferenc Liszt es accesible según el programa de conciertos o visitas, no como un interior de libre acceso.
Comprobado: 28 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.Elija un lugar apartado de las terrazas y del paso: los antiguos cafés han desaparecido, así que el relato requiere algo de imaginación.
