Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- La figurilla de bronce sobre la taza
- La taza de la fuente
- La verja alrededor de la figurilla
- Las placas de la rue du Chêne y la calle de la Étuve
La historia del lugar
Manneken Pis significa en bruselense «niño que orina». Los documentos no mencionan al niño para quien se erigió este monumento: los relatos sobre un niño que apagó con su chorro la mecha enemiga pertenecen a la leyenda. Aquí, en la esquina de la rue du Chêne y la calle de la Étuve, había desde el siglo quince una fuente pública de agua potable. En mil seiscientos diecinueve, los magistrados municipales encargaron al escultor Jérôme Duquesnoy el Viejo una nueva figura de bronce para renovarla. Los habitantes venían aquí a buscar agua; el niño la expulsaba a la taza de la fuente. Así se explican tanto su acción como el lugar elegido para él mucho antes de que aparecieran los turistas.
En la noche del cuatro al cinco de octubre de mil ochocientos diecisiete, Antoine Licas, un pintor de obra de treinta y tres años que ya había sido indultado tras una anterior condena a trabajos forzados, trepó la verja. Arrancó la figurilla del pedestal para vender el bronce a un chatarrero. Licas la rompió con un martillo y enterró los fragmentos en un descampado junto a la antigua muralla de la ciudad.
Pocos días después, la policía detuvo a Licas. Confesó y señaló el escondite. El cinco de noviembre, el tribunal lo condenó a trabajos forzados de por vida. Antes de su traslado, el seis de febrero de mil ochocientos dieciocho, lo expusieron durante una hora junto al poste de la vergüenza en la Grand-Place y le marcaron en el hombro el estigma de los condenados a trabajos forzados. Más tarde, la pena de por vida se redujo a veinte años. Las partes encontradas de la figurilla fueron restauradas, y ya el seis de diciembre volvió a colocarse sobre la fuente.
El robo de un pequeño objeto de bronce fue juzgado con tanta severidad porque los habitantes de la ciudad trataban desde hacía mucho al niño como participante en las ceremonias municipales. La primera imagen conocida lo muestra con un traje de pastor ya en mil seiscientos quince. Y en mil setecientos cuarenta y siete, cuando Bruselas estaba ocupada por una guarnición francesa, los soldados del rey Luis XV intentaron llevarse la figurilla. La indignación amenazaba con desembocar en un enfrentamiento con los habitantes. El rey francés, que quería sofocar el conflicto, regaló al niño un traje de caballero bordado con oro y plata, le permitió llevar espada y le concedió la cruz de la Orden de San Luis. Este atuendo fue el primero de todo su guardarropa que se ha conservado; el original, deteriorado, ya no se expone y en el museo se muestra una copia exacta.
Ahora, quienes desean regalar ropa a Manneken Pis presentan una solicitud oficial ante la ciudad, y los cambios de atuendo se realizan aquí según un calendario publicado. Sin embargo, ya visten una copia. En mil novecientos sesenta y cinco, la estatua restaurada fue robada de nuevo; un año después la encontraron en el canal Bruselas-Charleroi y la trasladaron al Museo de la Ciudad de Bruselas, en la Grand-Place. Allí se encuentra la figura que Licas rompió para vender el bronce; sobre la taza, su doble expulsa el agua.
Información práctica
La fuente se ve desde la calle continuamente; GardeRobe MannekenPis abre de mar–dom 10:00–17:00, cierra los lun y determinadas fechas festivas.
Comprobado: 1 de julio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.A menudo se reúne una multitud compacta junto a la verja, así que primero contemple la fuente un poco desde lejos y acérquese solo brevemente. En la calle está instalada una copia; el original se encuentra en el Museo de la Ciudad de Bruselas, y los trajes se muestran en una exposición museística independiente.
