Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Torre central
- Estatua de Carlos V
- Galerías de la fachada
- Decoración escultórica
La historia del lugar
Frente al Ayuntamiento de Bruselas, tras estrechas galerías, una torre y una densa talla de piedra, se encuentra el Museo de la Ciudad de Bruselas. El nombre neerlandés Casa del Rey recuerda a los panaderos que vendían aquí pan; después, el edificio fue ocupado por jueces y recaudadores de impuestos de los duques de Brabante. El nombre francés surgió por las instituciones de Carlos V, aunque el propio soberano nunca vivió aquí. La figura de Carlos en la torre central apareció mucho después de él.
Pierre-Victor Jamaer era hijo de un panadero y vivía del sueldo del servicio municipal de Bruselas. En mil ochocientos cuarenta y siete entró en él como delineante y, diecisiete años después, se convirtió en arquitecto municipal. La Casa del Rey ocupó los últimos veintidós años de su carrera.
La ciudad compró el edificio deteriorado en mil ochocientos sesenta y al principio pensaba restaurarlo. Sin embargo, en mil ochocientos setenta y tres el ayuntamiento decidió que habría que demoler la casa. Encargaron a Jamaer que la levantara de nuevo y que, al mismo tiempo, recuperara el aspecto de una época de la que quedaban muy pocos testimonios fiables.
Antes del desmontaje, el arquitecto midió los muros antiguos y sacó moldes de la talla que se conservaba. Trabajó en los archivos y comparó el edificio de Bruselas con los ayuntamientos de Mons y Audenarde. Cuando faltaban datos, completaba el conjunto siguiendo modelos de la misma época. Así apareció una versión gótica ideal de la Casa del Rey, con galerías, una alta torre central y una densa decoración escultórica. Aquí no se ha conservado nada del edificio del siglo dieciséis.
Jamaer devolvía a la casa a la época de Carlos V, porque de ese soberano procede precisamente el nombre francés. En el siglo trece, los panaderos de Bruselas vendían pan en este lugar. El nombre neerlandés «Casa del Rey» todavía conserva el recuerdo de su antigua ocupación. Después, los panaderos pasaron a vender pan a domicilio, y los duques de Brabante instalaron aquí a sus recaudadores de impuestos y jueces, justo enfrente del Ayuntamiento de Bruselas.
A comienzos del siglo dieciséis, el propietario del solar era Carlos V, duque de Brabante, que necesitaba un edificio más representativo para sus instituciones. Derribaron la antigua sala del pan y, desde mil quinientos quince, construyeron aquí una nueva casa de piedra. Cuando Carlos se convirtió en rey de España, los bruselenses francófonos comenzaron a llamar Casa del Rey al edificio administrativo. El propio rey nunca vivió aquí.
En la torre central de la fachada actual se alza una estatua de Carlos V, pero la colocaron allí ya durante la reconstrucción de Jamaer. El Museo de la Ciudad de Bruselas abrió aquí sus primeras salas en mil ochocientos ochenta y siete, mientras la decoración aún continuaba. En mil ochocientos noventa y cinco terminaron la torre y las esculturas, y Jamaer se jubiló. La ciudad le regaló una figurilla de marfil: sostenía en una mano la antigua Casa del Rey y, en la otra, la nueva. Los descendientes del arquitecto entregaron el regalo al museo, que ahora ocupa el edificio de la segunda mano.
Información práctica
Museo de la Ciudad de Bruselas: mar–dom 10:00–17:00; lun cerrado, también cerrado en determinadas fechas festivas. El primer domingo del mes, gratis.
Comprobado: 1 de julio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.Desde fuera se lee bien el programa político de la fachada, pero la historia del museo está dentro. Para ver la colección y el original del Manneken Pis, planifique una entrada aparte y compruebe con antelación el acceso.
