Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- La fachada de piedra
- La torre con aguja
- Las estatuas de la fachada
La historia del lugar
El Ayuntamiento de Bruselas gótico se extiende a lo largo de uno de los lados de la Grand-Place, y su cuerpo antiguo continúa con alas posteriores, dispuestas alrededor de un patio interior. La fachada de piedra con estatuas parece enteramente medieval, aunque muchas figuras se incorporaron durante la renovación del edificio en el siglo diecinueve. Aquí se reunían los miembros del consejo municipal, se custodiaban documentos importantes y colecciones de arte; ahora funcionan la alcaldía y el colegio municipal, se celebran ceremonias y se contraen matrimonios.
En agosto de mil seiscientos noventa y cinco, los artilleros franceses apuntaron sus cañones hacia la aguja de este Ayuntamiento de Bruselas. La torre les servía de punto de mira. El mariscal François de Neufville, duque de Villeroy, mandaba el ejército francés en Flandes y debía obligar a las tropas aliadas a retirarse de Namur.
Tres años antes, el rey francés Luis XIV había aceptado personalmente la capitulación de Namur, una de las fortalezas más poderosas de los Países Bajos. Sus ingenieros tuvieron tiempo de reforzar la ciudadela conquistada. Ahora Guillermo III, rey inglés y jefe del ejército aliado, la había sitiado para arrebatársela a Francia. François de Neufville, duque de Villeroy, no logró levantar el asedio con un ataque directo. Entonces Luis XIV ordenó bombardear Bruselas: la destrucción de la capital de los Países Bajos españoles debía obligar a Guillermo III a enviar tropas aquí.
Tras la advertencia, la mayoría de los habitantes logró huir. Las baterías francesas dispararon durante casi dos días. El fuego destruyó aproximadamente un tercio de la ciudad. El Ayuntamiento de Bruselas, donde se reunían los concejales municipales y se guardaban los archivos y las obras de arte, quedó calcinado por dentro. A su alrededor se derrumbaron casi todas las casas de la Grand-Place.
El cálculo de François de Neufville, duque de Villeroy, no funcionó. Guillermo III no levantó el asedio y, unas semanas después, la guarnición francesa de Namur capituló. Luis XIV perdió la fortaleza por la que había ordenado bombardear Bruselas.
La fachada de piedra del Ayuntamiento de Bruselas y la torre que los artilleros habían elegido como blanco permanecieron en pie. Los concejales municipales restauraron el edificio y lo ampliaron: detrás del cuerpo gótico aparecieron alas nuevas alrededor de un patio interior. La mayoría de las estatuas de la fachada se instalaron ya durante la restauración del siglo diecinueve, pero la propia torre sobrevivió a aquel bombardeo.
Detrás de esta fachada siguen trabajando el alcalde de Bruselas y el colegio municipal, se celebran recepciones oficiales y se registran matrimonios. Sobre ellos se alza la misma aguja hacia la que François de Neufville, duque de Villeroy, ordenó apuntar los cañones para salvar Namur.
Información práctica
Visitas oficiales: lun. y mié. 11:00–17:00, vie.–sáb. 15:00–19:00, dom. 11:00–17:00; mar. y jue. cerrado. La última entrada es una hora antes del cierre. La subida panorámica a la torre se realiza los fines de semana según un horario aparte.
Comprobado: 1 de julio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.Compare las alas desde cierta distancia: junto a la fachada, la asimetría casi desaparece. El patio y los interiores requieren comprobar el acceso por separado; la figura original de la aguja se conserva en el Museo de la Ciudad de Bruselas.
