Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Dobles filas de asientos de roble
- Cátedra episcopal
- Coro gótico
- Maciza torre occidental
La historia del lugar
El edificio que se convirtió en catedral sobrevivió gracias a una compra que los compradores nunca llegaron a pagar.
A finales del siglo dieciocho, la iglesia de San Salvador era una antigua iglesia parroquial. El nombre se traduce como «Santo Salvador» y se refiere a Cristo: no hay detrás un santo independiente llamado Salvador. La catedral era entonces la iglesia de San Donaciano, en la plaza Burg, donde se encontraba la cátedra del obispo.
La administración revolucionaria francesa suprimió la diócesis, prohibió los oficios religiosos públicos y declaró los edificios eclesiásticos propiedad nacional. La iglesia de San Donaciano no era una iglesia parroquial: no tenía detrás familias de feligreses dispuestas a rescatar su propio templo. El edificio fue vendido y desmontado. La iglesia de San Salvador sí encontró a esas personas.
El cinco de septiembre de mil setecientos noventa y nueve, la iglesia salió a subasta. Los administradores de la iglesia actuaron en favor de la parroquia y lograron recuperar el edificio, aunque el precio de compra nunca llegó a pagarse. Después entregaron la iglesia a los feligreses. Todas las ventanas estaban rotas, pero los altares, los asientos y el resto del mobiliario seguían dentro. Los administradores comenzaron por las reparaciones más necesarias.
El ocho de febrero de mil ochocientos uno abrieron las puertas, más de un año antes del restablecimiento oficial de los oficios religiosos públicos en Brujas. Aún no se celebró una liturgia completa. En su lugar organizaron la llamada misa seca: una orquesta interpretó una misa y el himno «Te Deum». Unos gendarmes republicanos armados mantuvieron el orden, y en el centro de la iglesia colocaron una caja de donativos para la restauración. Los feligreses recuperaron el edificio, pero debían repararlo con su propio dinero.
Cuando el papa Gregorio XVI restableció la diócesis de Brujas en mil ochocientos treinta y cuatro, la antigua catedral ya no existía. Para la cátedra episcopal eligieron la iglesia parroquial más antigua de la ciudad que había sobrevivido, precisamente la que habían conservado sus administradores. La iglesia de San Salvador se convirtió en la iglesia principal del obispo, y junto a ella volvieron a reunir un capítulo de canónigos.
A ambos lados del coro todavía se alzan dobles filas de asientos de roble, fabricados hacia mil cuatrocientos treinta. Cuando aquí se instaló la cátedra episcopal, estos asientos ya tenían unos cuatro siglos.
Información práctica
Lun-vie 10:00-13:00 y 14:00-17:30; sáb 10:00-13:00 y 14:00-15:30; dom 14:00-17:00; tesoro con horario independiente.
Comprobado: 28 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.Entre solo fuera de las limitaciones de los oficios religiosos y no rodee las barreras para conseguir un ángulo mejor. El espacio principal puede estar accesible por separado del tesoro o de las exposiciones temporales.
