Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Doble columnata
- Mostradores de piedra
- Pabellones con tejados de pizarra
La historia del lugar
Dos filas de columnas sostienen los tejados de pizarra de los pabellones de pescado, y entre ellas se extienden los mostradores de piedra. Antes del comercio de pescado, en Braamberg se vendía grano; después, el pescado se disponía sobre puestos desmontables de madera. A comienzos del siglo diecinueve, la ciudad los sustituyó por un mercado cubierto y, en los primeros años, un puesto individual resultaba tan caro que cuatro vendedoras compartían a veces un mismo mostrador. Por las mañanas, de miércoles a sábado, se venden aquí pescado, moluscos y crustáceos, y más tarde bajo la columnata también permanecen los artesanos.
En la noche del dos de agosto de mil setecientos cuarenta y cinco, los comerciantes de pescado de Brujas devolvieron en pocas horas sus puestos desmontables al Markt. Por la mañana, los consejeros municipales encontraron las hileras de comercio allí de donde acababan de ordenar retirarlas.
Aquel verano, durante la Guerra de Sucesión Austriaca, las tropas francesas ocuparon Brujas. Para la entrada solemne de Luis XV, el rey francés que deseaba presentarse ante los habitantes de la ciudad con la ceremonia apropiada, el Markt quedó libre de pescado, puestos y comerciantes. A los pescaderos se les ordenó trasladarse temporalmente a la lejana Biskajersplein durante la estancia del rey.
La orden afectaba a un antiguo privilegio. En mil cuatrocientos sesenta y nueve, el duque Carlos el Temerario asignó el lado norte del Markt al gremio de los comerciantes de pescado libres. «Libres» era el nombre de los miembros de una corporación privilegiada: sus puestos y derechos podían transmitirse por herencia. El representante del gremio en la disputa fue Pieter Anscheman, un escabino de la ciudad, es decir, miembro del magistrado, tesorero de los comerciantes de pescado y propietario hereditario de uno de los puestos. Su familia alquilaba aquel lugar a un vendedor en activo y recibía cada año una renta. Anscheman procuraba que los comerciantes regresaran allí donde su derecho era reconocido por la carta ducal.
En cuanto Luis se marchó, el gremio trasladó los puestos de vuelta en una sola noche. Los consejeros decidieron que ya no los admitirían en el Markt. En la resolución municipal se mencionaban expresamente como motivo la suciedad y el fuerte olor de las hileras de pescado. Anscheman fue convocado y se le exigió el consentimiento del gremio para un nuevo traslado. Respondió que no podía dar tal consentimiento: los comerciantes consideraban que la disposición vulneraba sus privilegios.
El consejo fijó un plazo: hasta las seis de la tarde de aquel mismo dos de agosto. Los comerciantes de pescado obedecieron con la salvedad de que cedían solo temporalmente. Los enviaron aquí, a Braamberg, donde antes se celebraba el mercado del pan. Los comerciantes de grano ocuparon el lugar que quedó libre en el Markt, y los pescaderos permanecieron en Braamberg. La solución temporal nunca fue anulada.
La columnata actual aún no existía. El pescado se vendía en puestos desmontables de madera. En mayo de mil ochocientos diez, el alcalde de Brujas, el barón de Croeser, mostró a Napoleón, que había llegado a la ciudad, dos pabellones de piedra de prueba con tejados de pizarra. El emperador preguntó si resultaría caro sustituir todas las antiguas tiendas por pabellones de ese tipo. De Croeser llevó a cabo la idea más tarde, cuando volvió a ocupar el cargo de alcalde: el arquitecto municipal Jean-Robert Calloigne diseñó un mercado cubierto con doble columnata.
Para el otoño de mil ochocientos veintiuno, los pabellones estaban terminados. El primero de abril del año siguiente, las vendedoras comenzaron a alquilar puestos. El precio resultó tan alto que cuatro vendedoras compartían a veces un mismo mostrador. Las encimeras de madera fueron sustituidas por las actuales de piedra en mil ochocientos cincuenta y dos.
Ahora es el mercado de pescado cubierto conservado más antiguo de Bélgica. Por las mañanas, de miércoles a sábado, se venden aquí pescado fresco y preparado, moluscos y crustáceos; la columnata también es utilizada por vendedores de artículos artesanales. El antiguo nombre de la plaza quedó en la vecina Braambergstraat. En la propia plaza se afianzó el nuevo nombre, Vismarkt, Mercado de pescado: lo dejaron aquí los comerciantes que una vez regresaron al Markt durante la noche y volvieron a perder su lugar a las seis de la tarde.
Información práctica
La columnata está accesible permanentemente; pescado fresco normalmente Mié-Sáb por la mañana.
Comprobado: 28 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.Si hay comercio, manténgase en el pasillo y no ocupe los puestos; el resto del tiempo puede recorrer tranquilamente la galería.
