Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Entrada de la Aula Magna
- Armarios de nogal de dos niveles
- Dedicatoria a Benedicto Catorce
- Repisas incorporadas para la lectura
La historia del lugar
La biblioteca personal de un papa de Roma llegó al Palazzo Poggi antes que la propia Universidad de Bolonia. En el siglo dieciocho, el palacio estaba ocupado por el Instituto de Ciencias de Bolonia, mientras que la universidad impartía clases en el Archigimnasio de Bolonia, el antiguo edificio docente junto a la Piazza Maggiore.
Prospero Lambertini, boloñés y jurista de la Curia Romana, reunió libros durante décadas como herramienta de trabajo. Se ocupaba del derecho eclesiástico y de los procesos de canonización; su obra principal se utilizó durante casi dos siglos para decidir a quién podía reconocer la Iglesia católica como santo. En mil setecientos seis, Lambertini pidió insistentemente a su hermano que le enviara más dinero para nuevos libros. Más tarde, diplomáticos, eclesiásticos y monarcas le regalaban ediciones: todos sabían en qué gastaba con mayor gusto.
En mil setecientos cuarenta eligieron a Lambertini papa, y adoptó el nombre de Benedicto Catorce. Consideraba que la antigua Universidad de Bolonia estaba constreñida por privilegios estamentales y corporativos, por lo que dirigió su apoyo al Instituto de Ciencias de Bolonia, en el Palazzo Poggi. Aquí ya había colecciones y gabinetes; ahora necesitaban una biblioteca que pudiera ampliarse constantemente.
El seis de septiembre de mil setecientos cincuenta y cuatro, Benedicto Catorce transfirió por decreto personal al Instituto unos veinticinco mil volúmenes impresos, cuatrocientos cincuenta manuscritos y parte de sus papeles. Para un papa de la Edad Moderna, una salida tan grande de una colección personal desde Roma era excepcional. Trazó un límite preciso: los materiales sobre asuntos de la Inquisición y la administración de la Santa Sede debían permanecer en el Vaticano. La parte boloñesa no podía fragmentarse, venderse ni distribuirse, ni siquiera los libros de los que había varios ejemplares.
Lambertini pagó la ampliación de la biblioteca y su sala monumental, con armarios de nogal de dos niveles. Los libros llegaron por partidas desde agosto de mil setecientos cincuenta y cinco hasta febrero de mil setecientos cincuenta y siete. En noviembre de mil setecientos cincuenta y seis abrieron la sala al público. Entonces, por público se entendía un círculo bastante reducido de personas capaces de leer obras eruditas en latín. Aún no había mesas en la sala: se incorporaron pequeñas repisas a los armarios, en las que el lector podía apoyar un volumen.
Lambertini llegó a ver la biblioteca abierta y murió en mil setecientos cincuenta y ocho. Tras su muerte, funcionarios vaticanos exigieron la devolución de los papeles relacionados con el pontificado. Desde Bolonia enviaron a Roma más de cien cajas y legajos de documentos; posteriormente se repartieron entre varias colecciones vaticanas. Los libros permanecieron aquí. También se conserva el catálogo elaborado en vida de Lambertini, con el que puede reconstruirse casi toda su biblioteca personal.
En mil ochocientos tres, la universidad se trasladó del Archigimnasio de Bolonia al Palazzo Poggi, y la antigua biblioteca del Instituto de Ciencias de Bolonia pasó a ser la universitaria. Ahora es la biblioteca central de la Universidad de Bolonia, abierta también a quienes no estudian en ella: aquí se lee, se solicitan manuscritos y ediciones antiguas, y se trabaja con colecciones especiales. La histórica Aula Magna se utiliza para exposiciones y conferencias, mientras que las principales salas de lectura se encuentran en la parte más nueva del edificio.
Benedicto Catorce obligó a cada impresor boloñés a entregar aquí gratuitamente un ejemplar de cada libro publicado. Hoy la biblioteca recibe por ley ejemplares de depósito obligatorio de las publicaciones de toda la Ciudad metropolitana de Bolonia. Sobre la entrada de la Aula Magna se conserva una dedicatoria al papa, y tras la puerta están los armarios de nogal que él pagó.
Información práctica
Horario de verano desde el 4 de junio de 2026: los principales servicios de lectura/bibliografía, lun–vie 09:00–18:30, sáb 09:00–13:30; algunas salas y colecciones especiales tienen horarios distintos; la BUB cierra del 8 al 17 de agosto.
Comprobado: 28 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.Es una biblioteca de trabajo, no una sala de museo corriente: guarde silencio e infórmese de antemano sobre qué espacios y colecciones están accesibles para los visitantes.
