Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- El césped del Lustgarten
- La taza de granito
- El cubo conmemorativo de piedra
- Las placas transparentes con inscripciones
La historia del lugar
La tarde del dieciocho de mayo de mil novecientos cuarenta y dos, Herbert Baum y diez de sus compañeros entraron en los pabellones de exposición del Lustgarten como visitantes corrientes. Diez días antes, los propagandistas nazis habían inaugurado aquí la exposición «El paraíso soviético». Acompañaba la guerra contra la Unión Soviética y presentaba objetos seleccionados y decorados como una imagen verídica de la vida del enemigo.
El Lustgarten ya estaba preparado para un espectáculo así. Su nombre significa «jardín del placer»: desde el siglo dieciséis hubo aquí un jardín palaciego, abierto más tarde a los paseantes. A mediados de los años treinta, los organizadores de las marchas nazis retiraron las plantaciones de la parte central, desplazaron la gran taza de granito y cubrieron la plaza con losas de piedra. Frente a la escalinata del museo quedó un espacio para tribunas, concentraciones de miles de personas y pabellones temporales.
Herbert Baum era un electricista de treinta años, trabajador forzoso judío en la fábrica Elmo y dirigente de un grupo clandestino de jóvenes berlineses. Imprimían folletos, organizaban clases secretas y ayudaban a personas amenazadas de deportación. Algunos destinaban a esta labor la quinta parte de su salario semanal. Baum decidió dañar la exposición precisamente aquí, en la plaza urbana que sus organizadores utilizaban para la propaganda de guerra.
Los participantes ocultaron en el pabellón un artefacto explosivo y cargas incendiarias, y después salieron junto con los visitantes. El incendio fue extinguido rápidamente. Los daños materiales fueron menores, once personas sufrieron heridas leves y la exposición volvió a abrir al día siguiente.
Cuatro días después comenzaron las detenciones. Baum fue torturado; el once de junio murió en prisión. No se han podido establecer las circunstancias exactas de su muerte: fue presentada como un suicidio, pero varias referencias históricas relacionan la muerte con las consecuencias de las torturas. Veintidós miembros del grupo fueron condenados a muerte y ejecutados; otros fueron enviados a prisiones y campos, donde muchos fueron asesinados.
El incendio provocado también se utilizó como pretexto para reprimir a personas que no habían participado en la acción. A finales de mayo, la Gestapo y hombres de las SS detuvieron a cientos de hombres judíos. Doscientos cincuenta de ellos fueron fusilados en el campo de concentración de Sachsenhausen; a los demás los retuvieron como rehenes y los enviaron a campos.
Los pabellones de exposición y la explanada de piedra ya no existen. En la parte meridional del Lustgarten, frente a la catedral, hay un cubo bajo de piedra. En las placas transparentes añadidas al cubo se indican la fecha del incendio provocado y el destino del grupo de Herbert Baum. La palabra «aquí» de la placa se refiere a la plaza, cubierta de hierba de nuevo.
Información práctica
El parque está abierto las veinticuatro horas, con entrada libre; durante eventos urbanos, algunas zonas pueden estar valladas.
Comprobado: 28 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.Es mejor escuchar el relato desde el borde del césped, desde donde se ven al mismo tiempo los edificios circundantes. Si el espacio está ocupado por un evento o vallado, no entren en la zona de servicio: su disposición se aprecia bien desde los senderos.
