Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Dársena portuaria
- Diques de protección
- Veleros
- Placa conmemorativa de Somorrostro
La historia del lugar
La dársena entre las playas se construyó en mil novecientos noventa expresamente para las competiciones olímpicas de vela. Los organizadores situaron el puerto frente a Vila Olímpica: los deportistas vivían junto a la costa, sacaban las embarcaciones por el nuevo puerto y empezaban ya en mar abierto. Por eso la palabra «Olímpico» aquí designa la antigua función de los muelles y los diques, no un título honorífico.
Salieron al agua diecisiete tripulaciones femeninas de la clase «cuatrocientos setenta», embarcaciones de dos plazas y cuatro metros setenta centímetros de eslora. Las españolas Teresa Zabell y Patricia Guerra tenían las funciones estrictamente repartidas. Zabell llevaba el timón y elegía el rumbo. Guerra manejaba las velas y, con su peso, mantenía la embarcación en la posición necesaria.
Para Zabell, aquellos Juegos Olímpicos podían convertirse en su último intento. Antes de los Juegos de Seúl, los entrenadores no la incluyeron en la selección, y estuvo a punto de abandonar la vela. Zabell pasó un año alejada de la competición, después regresó y se unió a Guerra, que en Seúl había quedado décima. Llegaron a Barcelona como campeonas del mundo y de Europa. Se esperaba de ellas el oro precisamente aquí, en su puerto de casa.
En la primera regata, los jueces determinaron que ocho tripulaciones habían cruzado la línea de salida antes de la señal. Entre las descalificadas estaban las españolas y todos los equipos que más tarde ocuparían puestos de medalla. El sistema permitía descartar el peor resultado de las siete regatas, por lo que Zabell y Guerra aún podían salvarse, pero ya no les quedaba margen para un segundo error grave.
En las regatas siguientes quedaron segundas y terceras, ganaron la cuarta, ocuparon el cuarto puesto en la quinta y volvieron a vencer en la sexta. Antes de la última salida, las españolas pasaron a liderar la clasificación. En la séptima regata terminaron solo séptimas, pero los puntos acumulados bastaron para lograr el oro. Un año después, Guerra obtuvo la plata en el Campeonato del Mundo. Zabell siguió compitiendo y, en mil novecientos noventa y seis, ganó su segundo oro olímpico ya con otra compañera.
La dársena de la que salían sus embarcaciones se ha conservado. Ahora alberga barcos de recreo y deportivos, funciona un centro municipal de vela y los diques siguen separando el puerto del mar abierto.
Junto al dique occidental comienza la Playa del Somorrostro. Su nombre se refiere a un barrio que ya no existe en la costa. Desde finales del siglo diecinueve, entre las fábricas, el ferrocarril y el mar se alzaban viviendas improvisadas de pescadores, trabajadores portuarios y familias llegadas a Barcelona para ganarse la vida. No tenían abastecimiento de agua, electricidad ni alcantarillado.
En junio de mil novecientos sesenta y seis, los funcionarios municipales derribaron apresuradamente las últimas seiscientas viviendas antes de unas maniobras navales a las que debía asistir Francisco Franco. Unos tres mil habitantes fueron trasladados a barracones temporales junto al Besós; después, a unos los realojaron en el barrio de San Roque, entonces en construcción, y a otros en La Pau y en asentamientos vecinos formados por barracones semejantes.
No se ha conservado nada de las calles de Somorrostro. En dos mil once, su nombre fue devuelto a este tramo de playa, y entre el Hospital del Mar y el Puerto Olímpico de Barcelona se instaló una placa conmemorativa. La arena, los muelles y el paseo marítimo ocupan la costa donde todavía en mil novecientos sesenta y seis vivían tres mil personas.
Información práctica
Paseo marítimo público; los servicios de playa y los socorristas funcionan durante la temporada de baño, mientras que los accesos y las zonas de Port Olímpic siguen la navegación portuaria y de eventos vigente.
Comprobado: 28 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.Este tramo está expuesto al sol y al viento, así que conviene hacer una pausa y abastecerse de agua. Junto a los amarres, permanezca en la zona pública y no acceda a los pantalanes cerrados.
