Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- El nombre «Maota Samoa» en la fachada
- El cuerpo urbano que da a la calle
- El salón ovalado de madera
- El alto techo curvado
La historia del lugar
El terreno entre Karangahape Road y Beresford Street es demasiado estrecho para un gran edificio independiente, por lo que a lo largo de la calle levantaron un cuerpo de tres plantas con despachos y locales de alquiler. Al fondo dejaron espacio para el salón común; no se ve desde la acera, aunque allí se reunían para clases, celebraciones familiares, conciertos y exposiciones. Cuando el consulado funcionaba en esta casa, también se venía aquí por pasaportes, para acudir a médicos y dentistas, a la cafetería y a las tiendas. Ahora las ventanillas de pasaportes se han trasladado, y la segunda planta la ocupa una biblioteca de arte independiente, formada con libros donados.
Tras una fachada corriente en Karangahape Road se encuentra un salón ovalado de madera, con un alto techo curvado. La palabra samoana «maota» es un nombre respetuoso para la casa de un jefe. Aquí ese alto título se otorgó a todo un país: «Maota Samoa» significa «Casa de Samoa».
Los samoanos de Auckland hablaban de una casa así desde mil novecientos cincuenta y cuatro. Dieciséis años después, Manitete Fonoti, presidente del Samoan Progressive Movement, propuso cómo pagarla: un dólar al mes por cada uno de los veinte mil samoanos de Nueva Zelanda —hombres, mujeres y niños— durante diez meses. Una familia de cinco personas tendría que entregar cinco dólares mensuales: la colecta se calculaba por personas, no por el número de quienes recibían un salario.
Fonoti aspiraba a un centro urbano al que los samoanos pudieran acudir con asuntos jurídicos, aprender el idioma, buscar trabajo y tratar dificultades personales con asesores preparados de su propia comunidad. Sin embargo, él mismo no ostentaba el título de matai, jefe de una familia extensa samoana. Parte de los mayores de la comunidad no reconocía a una persona sin ese título el derecho de hablar en nombre de todos los samoanos del país. El proyecto pasó a una nueva organización: «Chiefs and Orators and People of Samoa». Fonoti y sus partidarios se negaron a someterse a sus dirigentes y abandonaron el proyecto.
Otros grupos comunitarios continuaron la colecta. El dinero para la construcción lo reunió finalmente un fondo especial compuesto en su mayoría por residentes locales de origen del Pacífico. El arquitecto Ivan Mercep viajó a la aldea samoana de Poutasi para estudiar la estructura del fale, la casa tradicional abierta para reuniones. En Auckland le correspondió un terreno estrecho entre Karangahape Road y Beresford Street. Por eso unieron el fale a un cuerpo urbano de tres plantas: los despachos y locales de alquiler daban a la calle, y el salón ovalado común quedó detrás de ellos.
El quince de diciembre de mil novecientos setenta y ocho abrió aquí el primer fale de tipo samoano fuera de Samoa. En el edificio instalaron un consulado donde se tramitaban pasaportes, y junto a él funcionaban servicios médicos, una consulta dental, una cafetería y tiendas. En el salón común se celebraban clases, festejos familiares, colectas, conciertos y exposiciones. Así, el centro cumplió el programa para el que Fonoti había iniciado su colecta, aunque él ya no dirigía el proyecto.
El consulado se trasladó a Māngere en dos mil dieciséis. Actualmente, en la segunda planta funciona una biblioteca de arte independiente, con una colección de unos siete mil libros reunida mediante donaciones. Detrás del cuerpo que da a la calle sigue en pie el salón ovalado de madera: la parte de Maota Samoa que la comunidad construyó con un dólar por persona.
Información práctica
Biblioteca de Samoa House mar-vie 11:00-17:00; Maota Samoa y los espacios de la iglesia pueden estar cerrados por eventos privados.
Horario por días
Esta es una casa comunitaria activa, con estudios, clases y una biblioteca independiente, no una exposición con acceso libre y permanente. Consulte el programa concreto por separado y respete las reuniones que se celebren dentro.
